La 21 edición de la Marcha Mundial de la Marihuana de Madrid transcurre sin incidentes en medio de un ambiente festivo y de reivindicación”.

MMMM 2018: sembrando el cambio

Escrito por . Publicado en Actualidad

2.75 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Valoración 2.75 (10 Votos)
MMMM 2018: sembrando el cambio

 

Apenas la tarde se levantaba de la siesta del día cinco de mayo, cuando los activistas por la legalización de la Marcha Mundial de la Marihuana de Madrid se arremolinaban ya en la Puerta del Sol. Para esta vigésima segunda edición de la reunión madrileña, como en las otras, se espera una afluencia masiva de público protestando por sus derechos en el histórico trayecto desde la Puerta del Sol a la Plaza de España, atravesando la Gran Vía.

La 21 edición de la Marcha Mundial de la Marihuana de Madrid transcurre sin incidentes en medio de un ambiente festivo y de reivindicación.

Los 1000 globos verdes de la Asociación Madrileña de Estudios sobre el Cannabis (AMEC) descendían por la calle Carretas sostenidos en racimos por los socios de la asociación, para ser repartidos entre los manifestantes. Entre saludos y abrazos, se van liando los primeros canutos. El sol de la tarde cae con aplomo.

“Acompañamos a la histórica manifestación en pro de los derechos de los consumidores de Cannabis en su recorrido por el centro de Madrid. Así se desarrolló la jornada”.

Antes de que la marcha comience, conversamos con Javier Miravete, presidente de la Asociación de Usuarios de Cannabis Medicinal. Han venido desde Castellón, “Somos la primera asociación registrada exclusivamente para usuarios y familiares que da apoyo para exigir el uso terapéutico y medicinal de Marihuan".

Sobre las cinco y diez, una nutrida columna de personas enfila la calle Montera. Sobre ella, comienza a discurrir una apacible manta de humo blanco y aromático. Pedro y Fernando son dos socios veteranos de la AMEC. “Hemos venido para reivindicar el cultivo lúdico y terapéutico del cannabisexplica Fernando. “Hace por lo menos 34 años que soy usuario de cannabis” nos cuenta Pedro. Ambos coinciden en que este año hay más gente que el pasado. “Yo las he contado y creo que hay 32 personas más que el año pasado “ aclara Fernando entre risas.

Lo que parecía un grupo relativamente pequeño, se ha convertido en una multitud que grita consignas tales como El porrito no es delito” o “No más multas por fumar”. “Más porros y menos porras” chilla la gente al pasar por la puerta de la comisaría de Montera. Charlamos con Beatriz Macho, abogada y colaboradora de la Confederación de Federaciones Cannábicas. “Llevamos al menos 20 años pidiendo, primero que se despenalizara y ahora que se regule el autocultivo. Tampoco queremos quedarnos atrás con el movimiento regularizador que se está observando a nivel global declara Beatriz. Nos explica que hoy tienen lugar manifestaciones a favor de la legalización en 120 países, “esperamos que estas concentraciones tengan repercusión a nivel político, hemos visto a varios periodistas de mass media y creo que se va a tener en cuenta todo el ruido que hacemos. Mínimo algún comentario va a llegar a los políticos. Lo importante es visibilizarnos, cambiar el estigma que tienen las usuarias y usuarios del cannabis. Pero es una lucha que tenemos durante todo el año, no solo ésta tarde.”

El sol pega de frente mientras enfilamos la céntrica avenida. Pancartas con leyendas como Prohibición es discriminación” avanzan mientras se escuchan gritos “la Gran Vía huele a María”. Vitaly es un joven usuario que ha venido a pedir autocultivo “para que todo el mundo pueda plantar en sus casas tranquilamente y además la policía no les pueda multar, porque esto es una planta, no es una droga”. Es consumidor desde hace seis años y utilizar la yerba para relajarse después del trabajo, “llego y me fumo uno y al día siguiente estoy como nuevo. No soy un terrorista ni un animal”, declara.

Llegando a Callao, la reunión despide una espesa columna de humo, como si de un tren por la legalización se tratase. La luz atraviesa la combustión, creando una neblina de olor inconfundible. Los tambores de la batucada resuenan en los oídos mientras la gente aprovecha las paradas para liarse unos petardos. Clara es una joven usuaria de cannabis que lleva dos años consumiendo. “Es la primera vez que vengo a la MMMM pero he estado en otras manifestaciones a favor de la legalización” nos comenta. “No he notado mucha diferencia desde que empecé a fumar hasta ahora, me siguen poniendo multas igual” nos dice con pesadumbre. En ámbitos generales, la media de edad de la marcha no parece sobrepasar los 20-25 años.

Descendemos por Gran Vía y encontramos a Lucky, presidente de la AMEC, cerrando la compañía. “La jornada se está resolviendo muy bien, buena afluencia, buen tiempo, muy agradable y buen ambiente”. “No veo que haya menos gente que el año pasado, también es cierto que voy al final de la mani y no me la he recorrido de arriba abajo. Pero desde aquí veo la Gran Vía llena de gente, de globos, una humareda que sale y todo el mundo sonriendo. Estamos muy contentos” nos cuenta. Reivindicamos nuestros derechos para que nos dejen cultivar, nos dejen consumir, nos dejen transportar y nos dejen ser personas normales sin estar sometidos a una presión que no lleva a ningún lado. Hoy es un día festivo, de reivindicación y de pasarlo bien, no tenemos ningún problema con las autoridades, hace buen tiempo… además con la razón de saber que estás haciendo algo por tus derechos.”

La manifestación se extiende por el parque de Plaza de España. Sobre las 20:10 se procede a leer el comunicado de la organización, por voz de Beatriz Macho y Héctor Brotons del estudio jurídico BrotSanVert. Se repasan datos de recaudación por multas, exigiendo el cese de las mismas y la regulación integral y transversal de la Marihuana; se recuerdan los recientes casos de censura llevada a cabo sobre medios de comunicación afines como Marihuana TV o Dinafem; se repasan las actuaciones de la Ley Mordaza, que se ceban con los usuarios de cannabis y se denuncia la agresividad de la ley de Seguridad Vial que se aprovecha de formas exageradas de los usuarios de Cannabis frente a los consumidores de sustancias reguladas.

Jennifer lleva una camiseta con el eslogan “Siembra el cambio” de la Federación de Asociaciones Cannábicas.Es usuaria desde hace 13 años y asegura que en su ambiente, la mota sirve para relajar las tensiones entre amigos y compareñros “igual que la policía, se pensaba que íbamos a montar esto y nos íbamos a pegar todos con todos. Pues no, tienen que aprender a escuchar”. “Es la primera vez que vengo y me han dicho que hay más de 5000 personas. Seguro que vuelvo el año que viene, me ha gustado mucho.”

Lucky, en calidad de presidente de la AMEC que organiza la marcha, invita a los asistentes a quedarse en el parque hasta las 22:00, pues tienen permiso hasta esa hora para consumir y expresarse libremente. Además, asegura, la batucada es genial. Finalizadas las declaraciones, el parque, lleno de gente conversando alegremente, se queda con los redobles rítmicos de los tambores, cerrándose así esta edición de la Marcha Mundial de la Marihuana de Madrid.