Estados Unidos considera el cannabis un bien esencial durante la pandemia.

El cannabis es bien de primera necesidad en EEUU

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Benito Díaz

Estados Unidos tiene una red de dispensarios que alberga unos 243,000 trabajadores y trabajadoras legales. La regulación que permite comprar y vender cannabis de forma legal en estados como California ha necesitado una revisión para adaptarse a la emergencia sanitaria del COVID 19, producida por el virus SARS COV-2. Estos negocios implementaron una serie de medidas de seguridad sanitarias a nivel local, federal e internacional.

Algunos de los procedimientos de las empresas parten de normas básicas de higiene: reparto de guantes de látex, mascarillas y revisiones regulares de temperatura mediante termómetros por infrarrojos, tanto de empleados como de clientes.

Se ha trasladado la actividad comercial fuera de las tiendas, en un montaje similar al de las cadenas de comida rápida; esto es, mediante servicios drive-in, en los que los clientes no bajan del coche. Además, se refuerza el envío postal a domicilio, todo con la intención de evitar contacto y aglomeraciones en los locales.

Cannabis Terapéutico

Gavin Newson, gobernador de California, llamó al confinamiento a los 40 millones de residentes en su Estado el pasado 19 de marzo. Al principio, mandó clausurar los dispensarios de cannabis. Pero su decisión cambió pocos días después, incluyendo a estos negocios en la lista de “negocios esenciales”, modificando así el estatus del cannabis al de sustancia de primera necesidad, como la gasolina o los alimentos.

Las autoridades sanitarias locales y estatales californianas consideran que “el cannabis es una medicina esencial para muchos residentes en San Francisco. Los dispensarios pueden seguir operando siempre y cuando mantengan las prácticas de distanciamiento social y otras recomendaciones de salud pública”.

Esta situación muestra que para muchas personas el cannabis es un bien de consumo como el vino o la cerveza”, explica Liz Connors, directora analítica de mercado cannábico en Headset. Además de la argumentación sobre el valor terapéutico de la marihuana, es manifiesto que el cannabis mueve una parte importante del dinero en las arcas públicas, contando a usuarios lúdicos y terapéuticos. La semana del 30 de marzo, las ventas aumentaron en un 160%. En el estado de Washington hubo un alza del 100% y en Colorado, casi del 50% con relación al mismo periodo de 2019.

Detractores

Varias voces se han alzado en contra de esta concepción del cannabis como medicamento y a su nuevo estatus. “Los dispensarios de marihuana no son servicios esenciales”, explica en declaraciones al diario La Tercera Amy Ronshausen, directora ejecutiva de la Drug Free America Foundation. “Es más, el uso de marihuana tiene el potencial de ser muy perjudicial para la salud de un individuo durante esta crisis. Estudios han demostrado que el consumo de THC puede afectar negativamente el sistema inmune del usuario, lo que disminuye sus capacidades para luchar y recuperarse del COVID19”.

No hemos tenido oportunidad de revisar la documentación que maneja la señora Ronshausen, pero organizaciones sanitarias como el Instituto Nacional de la Salud americano o el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas han alertado que “el virus que causa COVID 19 podría ser una amenaza especialmente grave para quienes vapean, fuman tabaco o marihuana, debido a su grave impacto en los pulmones de aquellos a quienes infecta”.

Ante estas advertencias, se busca un género que no reporte gravedad a los pulmones y que no conlleve el compartir parafernalia. Esto se tradujo en un alza de la adquisición de productos cannábicos comestibles, llegando a producir en este formato hasta el 15% del consumo total del estado de California, cifra que se ha mantenido durante todo marzo.

España no ha regulado su mercado del cannabis, lo que ha dado lugar a todo tipo de situaciones durante la cuarentena y al florecimiento del mercado negro. Sin embargo, productos como el tabaco o el alcohol, han sido considerados como “bienes de primera necesidad” y su consumo se ha disparado.