La Confederación de Asociaciones Cannábicas presenta la guía para la desescalada, que empieza con la repaertura en la Fase 1

La Confederación de Asociaciones publica la guía para la reapertura desde esta Fase 1

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Benito Díaz

La Confederación de Federaciones Cannábicas (CONFAC), presentó el pasado viernes 8 de mayo su Guía de Buenas Prácticas para el Desconfinamiento de los Espacios Privados de Consumo. El documento de 13 páginas, que recoge las medidas de seguridad precisas para evitar la propagación del COVID-19 en Asociaciones Cannábicas y Clubes, también recuerda la situación precaria de los trabajadores y trabajadoras del sector, estimados en 10.000 puestos directos e indirectos, así como la necesidad de regulación de este ámbito por parte del gobierno.

En su página web, reclaman al Estado el reconocimiento de clubes y asociaciones como parte del “comercio minorista” para seguir las instrucciones y restricciones indicadas para esos establecimientos, a partir de la Fase 2. En la Fase 1, sugieren aperturas con restricciones de aforo de hasta 10 personas, además de la ejecución de los consejos expuestos en el manual.

La Guía

El texto está desglosado en las secciones introducción, recomendaciones y precauciones. En su primera parte, recuerda que todo espacio de consumo que reanude su actividad, debería regirse por el principio de reducción de riesgos.

Las recomendaciones de seguridad se dividen en varios apartados, contemplando normas generales para evitar contagios, reorganización de procesos internos, seguridad para personas trabajadoras, seguridad de espacios, seguridad para personas socias y regulación de actividades.

Entre las recomendaciones generales, cuentan las ya conocidas para toda la población, como cuidar la higiene al máximo, lavarse las manos, no tocarse la cara o cubrirse la boca y nariz al toser con un pañuelo desechable o con el hueco del codo, gesto también conocido como “toser como Drácula”. Mantener la distancia social y tirar cualquier desecho de higiene personal a un cubo con cierre y accionado por pedal, son otras recomendaciones generales.

El apartado destinado a las personas trabajadoras en estos ámbitos comienza con la necesidad de garantizar el máximo de información para éstas, así como extremar las medidas de higiene y seguir las posibles indicaciones generales del Ministerio de Sanidad. Acorde con ello, establece una serie de rutinas que empiezan en el momento en el que se abandona la residencia y afectan el trayecto, la realización del trabajo y la vuelta a casa.

Las recomendaciones para las personas usuarias pasan por la prohibición de compartir caladas, igual que evitar usar la misma parafernalia que otras personas socias, tales como mecheros, ceniceros, papel, pipas, etcétera. Las normas higiénicas también deben ser cumplidas con atención, tal como ya avisaban en sus primeras indicaciones.

El manual invita a recordar las normativas y consejos con carteles e informar en todo momento de las alternativas disponibles en los espacios de consumo. También recomienda escrupulosa limpieza de los lugares de dispensa, lavabos, superficies de contacto, ventilar las estancias a menudo, situar máquinas de ozono y configurar rutas de entrada y salida del local con trayectos independientes.

Los casos de consumidores terapéuticos y grupos de riesgo que no puedan acudir a los dispensarios podrían ser cubiertos por familiares con una acreditación especial.

La tercera parte del manual se centra en los aspectos legales del desconfinamiento, teniendo en cuenta cualquier cambio en los avisos gubernamentales, “contemplando la legislación vigente y las normas autoimpuestas que garantizan no traspasar los límites de la atipicidad penal correspondiente al consumo compartido”.

Cabe destacar el protocolo a desplegar en el caso de detectar un caso de COVID-19 en el espacio de consumo, recogido en el cierre del documento, que implicaría: informar a la persona de las instrucciones para reportar su caso a las autoridades sanitarias, su aviso a Confac, el cierre del espacio, su desinfección, el proceso de aislamiento de los posibles desechos de esa persona afectada y la duración del cierre cautelar.

Aceptación

La aparición del documento ha inquietado a cúpulas directivas de todo el país. Fuentes cercanas a clubes madrileños de cannabis manifiestan su preocupación por la salud de las personas socias, mientras que otras gerencias confiesan no haber revisado el manual en absoluto.

Estamos preparados desde el punto de vista de la seguridad sanitaria y con todos los recursos para la cumplir las normativas. Debemos recordar que cualquiera puede ser multado por transportar alguna sustancia, con y sin pandemia, pero es muy arriesgado, sobre todo usar el transporte público o ser sorprendidos sin una justificación para el viaje. Por más doloroso que pueda ser, ya llevamos muchas semanas en las que las personas socias están sin su cannabis, y me temo que debemos seguir cerrados para contribuir a superar el virus”, explica el presidente de una de estas asociaciones, que prefiere permanecer en el anonimato.

Puede consultar y conocer todos los detalles de la Guía de Buenas prácticas para el Desconfinamiento, en la página web de CONFAC, o en su cuenta de Twitter oficial.