Encuesta para el impacto del coronavirus en asociaciones cannábicas.

Fes-ho Bé! y Universidad de Valencia sondean el Impacto del COVID 19 en usuarios de cannabis

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Benito Díaz

El Grupo de Estudios FES-HO BÉ! (hazlo bien) en colaboración con la Universidad de Valencia, han presentado la encuesta titulada “Impacto COVID 19 en Usuarios de cannabis”. Es una herramienta que intenta recabar información al respecto de las implicaciones que supusieron el cierre de las asociaciones cannábicas y CSC, tanto para las usuarias y usuarios terapéuticos como para lúdicos. Como otras encuestas, se trata de un formulario que se rellena de forma anónima y cuya información está avalada por la ley de protección de datos.

Podríamos definir el Grupo de Estudios FES-HO BÉ! como un equipo de investigación multidisciplinar levantino al respecto del cannabis y sus implicaciones para la salud. Su composición, nacida hace más de un año cubrimos, incluye a profesionales con una dilatada y reconocida carrera en diferentes campos, en concreto, el de la investigación y la salud, bajo la presidencia de Javier Miravete. La cercana relación con Energy Control les dota de una visión especialista en la reducción de daños, fomentando una postura crítica con el prohibicionismo.

Charlamos con el Director de Investigación, Salvador Amigó, profesor titular de Psicología en la Universidad de Valencia. Amigó ha escrito varios libros de divulgación científica, así como participado en proyectos de evaluación sobre la calidad de vida de pacientes con terapias cannábicas.

La encuesta

Nuestro proyecto intenta valorar el impacto de la crisis del COVID 19 en usuarios de cannabis, medicinales y lúdicos”, explica Amigó. “Estamos realizando, por primera vez en nuestro país, un estudio de estas características. Lo comenzamos en el Castellón cannabis Club, siguiendo solo a los consumidores terapéuticos, pero ahora queremos continuarlo contando con la mayor cantidad de gente posible” declara el profesor.

Con la Pandemia, se produjo el cierre de las asociaciones cannábicas y tuvimos que interrumpir nuestro primer estudio. Sin embargo, en los primeros días de confinamiento, Javier Miravete nos contó su idea de continuar con el proyecto. Lo primero que nos preocupó fueron las dificultades a las que se iban a enfrentar los pacientes que no pudieran conseguir su medicación durante el confinamiento. Esto suponía que ponían en riesgo su salud exponiéndose al desabastecimiento y teniendo que recurrir en última instancia al mercado ilícito, dado el cierre de las Asociaciones.

Aunque lo han manejado mejor, incluso para algunos usuarios terapéuticos que se abastecen del autocultivo, esto no ha sido suficiente. La mayoría, ha tenido que recurrir al mercado ilícito, con los consecuentes riesgos, como la adulteración de la sustancia o la exposición a peligros potenciales” explica Amigó.

Salvador Amigó afirma que el estudio comienza de cero y que buscan participantes en la encuesta de manera que llegue al máximo de personas usuarias posible. A través de las preguntas, el grupo de estudio intentará descubrir el deterioro de la calidad de vida o en la propia enfermedad de los pacientes, qué han tenido que hacer para continuar su abastecimiento, quiénes han tenido problemas con el COVID 19, cómo el cannabis ha afectado a su enfermedad o si los médicos han tenido en cuenta su situación y su consumo. “Nos gustaría alejarnos de las opiniones que han valorado el cannabis como algo perjudicial en relación al COVID 19” expone el profesor.

Soy contrario al planteamiento el cual dice que el cannabis es perjudicial para el Covid 19. En el grupo, estamos al tanto de las investigaciones surgidas en Canadá y manejamos esta hipótesis de trabajo. Hay que ser muy cauteloso, como es natural. Pero los resultados de estos trabajos demuestran con base científica que el cannabis puede ser un buen coadyuvante en el tratamiento. Aun así, recomendamos máxima cautela”.

Amigó se dirige al movimiento cannábico cuando afirma que “estamos cerca [de la regulación], pero hay que ir con cuidado”. Además, manifiesta que “con independencia de la posibilidad que hablamos, se necesita más investigación en el cannabis. La prohibición, su posición en la lista de fiscalización de la OMS, la información de los medios… la opinión pública no sabe la cantidad de información científica al respecto del cannabis que hay en la actualidad, con cientos de potenciales y evidentes aplicaciones médicas”. El profesor Amigó confirma que “hay que poner el foco en todo esto. Este país y la Comunidad Valenciana no se pueden quedar atrás”.

El trabajo se realiza a través del equipo coordinado de FESHOBE!, dirigido por Javier Miravete y compuesto en primera instancia por la también profesora de Psicología Noemí Sánchez, el doctor Mario Land, Héctor Brotons del Gabinete Jurídico BROTSANBERT, el propio profesor Amigó y las estudiantes Vanesa y Claudia, que diseñaron gran parte de las preguntas de la encuesta.

Al preguntar por la duración del sondeo, interviene Javier Miravete. “Dependerá un poco de la respuesta de las personas, que de momento está siendo escasa. Pero en principio se había planteado para todo el verano ya que el trabajo de fin de master es en octubre. Así que es posible que septiembre” aclara el también presidente de Terapéuticas Hierbas Castellón y representante de EDUCANNEM.

El mínimo de participantes serían unas 200 personas, pero esperamos muchas más” dice Amigó. “Su duración no puede contar demasiado tiempo. Ten en cuenta que se trata de una encuesta que trata con sentimientos y sensaciones, surgidas de un momento de dificultad. Por eso, debe ser rápida e intensa. No es una encuesta retrospectiva, debe ser inmediata en este contexto. Por eso, contamos con parámetros adaptados a la situación actual”.

Puedes participar en la encuesta a través del siguiente enlace:

IMPACTO COVID-19 EN USUARIOS/AS DE cannabis SATIVA LÚDICOS Y TERAPÉUTICOS DE ASOCIACIONES CANNÁBICAS, AUTOCULTIVO Y MERCADO ILÍCITO