Hoy comenzamos con el cultivo de interior y también veremos en qué detalles fijarnos antes de escoger nuestro indoor.

El cultivo de interior

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Hola amigas y amigos, bienvenidos de nuevo a bordo de nuestra nave, Cannabis.es, para iniciar una nueva travesía por esta apasionante y verde mar de María, os saludo.

Dejamos por unos días el cultivo de exterior, del cual continuaremos hablando largo y tendido en estas páginas más adelante, así que no os preocupéis, veremos muchas cosechas a lo largo de este verano, para ir avanzando con el cultivo de interior en sus diversas vertientes. Está ya mediada la primavera y comienza la temporada de los cultivos de exterior. Y teóricamente la de interior finaliza, principalmente en algunas regiones dónde las altas temperaturas lo hacen casi imposible.

O lo hacían: con los últimos adelantos surgidos en materia de productos para combatir temperaturas extremas, tipo el Liquid Ice de Evoponic por citar alguno, climatizadores, sistemas de ventilación, etc… este axioma queda desfasado.

Así pues, hoy comenzamos con el cultivo de interior y también veremos en qué detalles fijarnos antes de escoger nuestro indoor.
El tiempo corre amigos míos, vamos ya con el tema.

El cultivo de la marihuana en Interior.

El cultivo en interior, como su nombre indica, es el cultivo de nuestras plantas en él, bien sea en un cuarto de cultivo o en un armario de cultivo o Indoor. Optemos por una manera u otra, los principios de esta forma de cultivo son muy similares, si no idénticos.
Se trata pues de conseguir crear un entorno cómodo, en el cuál haya unas condiciones de temperatura, humedad, etc… ideales que conformen un entorno lo más similar posible a la naturaleza en la cual nuestras plantas crecen en su origen.

Afortunadamente en los últimos años, más o menos 20, se han ido popularizando los sistemas y las técnicas de cultivo de marihuana en interior. Los sistemas de iluminación y ventilación artificial, para conseguir crear un espacio similar lo más posible al natural, han avanzado una barbaridad, y cada día son más eficientes y asequibles.

Hace años era más costoso, casi todo lo necesario en dichos temas, o las semillas venían, de Estados Unidos o Europa, Holanda e Inglaterra principalmente. Y era todo muy caro. Pero afortunadamente hoy día disponemos de multitud de fabricantes cuyos productos igualan, si no superan a los foráneos, y los proveedores nacionales también, lo que ha rebajado considerablemente los precios.
Además, ¿qué decir de los numerosos bancos nacionales, algunos ya referentes mundiales con sus genéticas…? Solo que cada día nos sorprenden más y más, y que sus plantas, aparte de maravillosas, superan cualquier expectativa. Ya solo queda descubrirnos ante sus esfuerzos, y comprar sus semillas, que no os defraudarán. Yo hace mucho tiempo que no cultivo una semilla que no haya sido creada en España.

Como os decía antes, la forma para conseguir que nuestro cuarto de cultivo sea eficiente y en él nuestras plantas crezcan sanas y hermosas, y consigamos esos cogollos grandes y prietos, llenos de resina que tanto deseamos es sencilla, así que hoy hablaremos un poco de lo principal, y más adelante iremos profundizando en los principios básicos del cultivo de interior.

Vamos por partes.
Existen dos tipos de cuartos de cultivo: El integral, como yo lo llamo, que es aquél en el que plantamos nuestras plantas directamente en contendedores, bien en el suelo o en mesas elevadas, y con diversas luminarias, y el cuarto de cultivo modular, que es mediante la colocación de uno o varios indoor dentro de la habitación elegida.

Una vez explicado esto vamos a escoger la ubicación de nuestro cuarto. Aquí entra en función la disponibilidad de nuestra casa. Que tenga ventana es aconsejable por el tema de aireación, pero tiene el inconveniente de las posibles filtraciones de luz, tanto hacia el interior, con el consecuente perjuicio en el desarrollo de nuestras plantas, como hacia el exterior, cosa que no afectaría el cultivo, más podría levantar sospechas entre los vecinos y alertar a la policía, muy atenta en los últimos tiempos. Por lo tanto debemos sellarla para evitar posibles filtraciones.
Y aquí entra en escena otro factor importante.

La importancia del aire fresco: nuestro cuarto de cultivo siempre debe tener la adecuada ventilación.

Tened siempre en cuenta que, a más plantas por habitación, más ventilación necesitan. Las plantas respiran a través de sus hojas. Por ellas eliminan el CO2, si la ventilación de la habitación no es la adecuada, los poros de las hojas se obstruirán y nuestras plantas se morirán. La entrada del aire debe ser casi el doble que la de la salida, por lo que la habitación se llenará de aire fresco muy rápido, y en caso necesario podremos bajar más rápido la humedad o la temperatura demasiado elevadas. Para ello usaremos los diversos intractores y extractores que hay en el mercado.

Deberemos poner filtros en la entrada de aire para evitar la entrad de mosquitos y otras suciedades y también en la de salida, este último para evitar la salida de olores que nos delaten.
Toda precaución es poca amigos míos.

A ser posible, debe estar orientado al N. Oeste, pues en verano no recibirá tanta luz solar directa y la temperatura ambiente no subirá tanto. Esto es aplicable también a la habitación que pongamos nuestros indoors si nos decidimos por esta última opción, y que hoy día es la más extendida a mi entender, al menos aquí en el norte donde el clima no es propicio en invierno.

Deberemos acondicionar nuestro cuarto de cultivo, para mantener óptimos resultados la habitación debe de ser blanca o bien la cubriremos cubierta con un plástico reflectante. En cualquier grow se puede comprar por metros.

Y vamos con la iluminación, Las lámparas de sodio de alta presión son perfectas para el cultivo interior. Dependiendo de la dimensión de la habitación puedes usar una o varias lámparas de 400 o de 600 watios. La elección se debe hacer pensando que las plantas dentro de la habitación deben de quedar totalmente iluminadas.

A ser posible, todos los aparatos eléctricos, balastros y extractores deben estar fuera del cuarto. La seguridad es importante, me explico: los diversos aparatos eléctricos que usamos en el cultivo de interior no aceptan muy bien las humedades altas, pueden afectar a su rendimiento e, incluso estropearlos por error, un derrame del agua de riego, etc…Trabajan con una potencia alta y puede producirse una desgracia. Lo mismo sucede con los varios enchufes y regletas.
Una cosa que os aconsejo: no escatiméis a la hora de comprar los diversos elementos, luminarias, armarios de cultivo… Lo barato sale caro dicen. Es una cosa que los años de cultivo y experiencia me han enseñado. Más no todos somos favorecidos por igual por la fortuna, y desgraciadamente no todos tenemos las mismas posibilidades económicas, así que iremos probando diversos equipos, y estudiaremos otras posibilidades más baratas y sencillas.

Muy importante: El cuarto de cultivo debe estar siempre limpio, bien si cultivamos directamente en él, o en uno o varios Indoors dentro del mismo.

Jamás guardéis los abonos en vuestro cuatro de cultivo, la temperatura es elevada y es perjudicial para la óptima conservación de dichos productos, y mucho más para los comerciales, que recomiendan unos parámetros de conservación entre 4º y 18º más o menos. Otro caso es el de los abonos orgánicos como los que yo utilizo en mis cosechas a base de estiércol, algas, etc… Por mi procesados, la temperatura no los afecta tanto, pero la humedad sí los afecta, y dentro del cuarto, más cuando en fases vegetativas es alta y puede provocar la aparición de mohos u hongos.

Unas últimas reflexiones:

Si utilizamos toda la habitación para cultivo, nos limitamos bastante en nuestras opciones en la elección de variedades, tendremos que poner todas feminizadas o todas autoflorecientes. También limitamos bastante su eficiencia como tal, pues no podemos trabajar en él nada más que cuando está encendido, lo cual no es muy aconsejable...

Por el contrario si ponemos dentro de él uno o varios indoors, las posibilidades aumentan exponencialmente. Es lo que llamaba antes cuarto de cultivo modular.

Escogiendo nuestro indoor o armario de cultivo.

Existen multitud de tipos, tamaños y marcas de armarios de cultivo en el mercado. Y como os dije antes a veces lo barato sale caro. Os pueden ofrecer un armario barato, que en apariencia funciona perfectamente, y pasados unos días, el calor que produce la luminaria afecta la calidad del tejido, que se dilata y deja filtrar la luz. Aquí os pongo un ejemplo. Del que omito el nombre.

Lo primero que debemos comprobar antes de decidirnos por su elección es la calidad de la tela, que sea dura y resistente, que tenga buena reflectancia. También son importantes otros detalles, como la rigidez de la estructura.

Unos tubos gruesos y fuertes que aseguren su estabilidad. Y que tengan algo tan simple como son unos protectores de caucho en las zonas donde la tela y la estructura se rozan y unos tacos en la parte superior de ella, es una muestra de que dicho armario está bien diseñado, y por supuesto fabricado a conciencia.
Son los pequeños detalles los que nos orientarán en nuestra elección.

Continúo, debe tener varias tomas de aireación, lo suficientemente amplia para variedad de equipos de, nunca se sabe, jajjj… y a ser posible con doble cierre, exterior e interior y en varias alturas, tanto inferiores como superiores. Es aconsejable que la puerta delantera sea de una pieza, y disponga de una o dos laterales para poder acceder a las plantas sin problemas. Las cremalleras de las puertas, deben de ser fuertes, con doble pestaña para evitar posible filtraciones. Y por último, las ventanas inferiores, es mejor que se puedan abrir o cerrar desde fuera. Algunos indoor lo hacen al revés, y si necesitamos abrirlas, debemos de abrir la puerta delantera, meter el brazo entre las plantas, todo un lío… 

Para esta travesía de interior que hoy comenzamos, y teniendo en cuenta lo anteriormente dicho, a la vez que la relación calidad/precio me he decido por un modelo de medidas 120x120x200, que acaba de salir al mercado, el LightHouse Max (el modelo usado en las fotos es cortesía de Hydrogarden UK, quienes amablemente nos lo han facilitado para ella.).

Una vez comprado pasamos a abrir el envase, que debe venir bien cerrado y sin muestras de haber sido manipulado, y comprobar que vienen todos los elementos necesarios para armarlo y pasamos a ello. Es conveniente hacerlo entre dos personas, pues la cantidad de tela es apreciable, y sin prisas.
Y una vez montado procederemos a efectuar unas pruebas de luminosidad o filtraciones de luz hacia su interior.
Para lo primero con encenderlo y dejando el cuarto a oscuras durante un rato basta. Si tiene algún defecto o filtración la detectaremos enseguida. Pero el segundo es más difícil de apreciar. Podemos tirarnos media hora a oscuras en su interior y no detectar nada, y sin embargo haya alguna no apreciable para nosotros, pero recordad que las plantas son fotosensibles y si la detectarán. La forma de comprobar su posible existencia es sencilla, nos basta con una sencilla cámara digital. La ponemos dentro del indoor, ajustamos el temporizador de disparo unos segundos y el tiempo de exposición, o tiempo que está el objetivo abierto a 60 segundos, cerramos el indoor y una vez pasado el tiempo de disparo comprobamos la foto, que debe ser negra total. Cualquier tonalidad grisácea que se vea es señal de filtraciones.

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Y aquí tenemos nuestro indoor ya montado y dentro de nuestro cuarto de cultivo, listo para comenzar la nueva cosecha, que ya veremos en la siguiente entrada, en la cual veremos el inicio una comparativa entre variedades sativas e indicas.

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Bueno amigas y amigos el espacio se agota y dejo en el aire el tema de la iluminación, que también veremos la próxima semana. Espero que lo aquí escrito os sirva y hasta entonces os sea todo lleno de #Los MejoresHumos de una #Syrup

Llega mi hora de fumar mi boong, a vuestra salud…