Hoy continuamos con la temperatura de nuestro cultivo de interior o indoor...

El cultivo de interior (3)

Escrito por . Publicado en Artículo

4.3958333333333 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Valoración 4.40 (24 Votos)

 

Hola amigas y amigos, bienvenidos de nuevo a bordo para continuar la travesía por el cultivo de interior.

En mi anterior entrada comenzamos a hablar sobre los principios básicos, léase necesidades, o forma en que debemos cultivar nuestras plantas para conseguir unos resultados óptimos en cuando cosechemos nuestros cultivos de interior, y lo hice con la ventilación. Pues bien hoy continuamos con la temperatura, a la que está ligada, pues es fundamental para su control.

La temperatura y su importancia en el cultivo de interior.

La temperatura que mantengamos en nuestro cuarto de cultivo o indoor es fundamental para el correcto desarrollo de nuestras plantas y su posterior producción. Un mal control y unas diferencias extremas o un cultivo con altas temperaturas puede arruinarnos toda la cosecha. Podrá pareceros cosa baladí, pues vemos que tenemos unas plantas grandes, con cogollos gordos y de apariencia espléndida, pero cuando los cosechemos, comprobaremos que a pesar de su apariencia, son esponjosos, su peso inferior al deseado, y su calidad será ínfima, con la consiguiente notoria pérdida de producción. No os digo de cuando los fumemos.
Y como dicen, una imagen vale más que cien palabras, mirad las fotos…

C1

C2

Los cogollos de la izquierda han sido cultivados ajustándose a los parámetros de temperatura ideales, mientras los de la derecha han sido cultivados con temperaturas máximas de 35º+-. Cuando los cosechamos hace ya dos meses su aspecto era similar, pero una vez secos y listos para su curación, comparad los resultados. Los primeros son de mayor tamaño y más densos y prietos, mientras que los otros son esponjosos. Del peso ya ni hablo, casi un 40% menos. En las siguientes fotos se ve con mejor detalle.

C3

C4

La temperatura del armario no debería de superar los 31ºC de máxima, ni bajar de los 17ºC de temperatura mínima. La temperatura ideal debe mantenerse siempre ente los 20 y 28ºC. Durante la fase de crecimiento debemos mantener la temperatura entre 23-25ºC, y la subiremos un par de grados durante la fase de floración, entre 25º-27.5º más o menos.

La marihuana cultivada en interior se desarrolla mejor a temperaturas moderadas durante el período de luz, y las plantas producirán más a una temperatura ligeramente superior de 27º o 28º que si alcanzamos máximas de 32º. Un grave error de muchos cultivadores que conozco es que cultivan con unas temperaturas de 34, incluso más grados de máxima, pero cada maestro tiene su libro…
Claro, que fácil me diréis algunos, sobre todo los que viváis en el Sur o el centro. Dependiendo de la zona donde vivamos, las condiciones climáticas varían mucho. Yo vivo en el norte donde el clima es más suave, y rara vez, incluso en pleno invierno llegamos a 0º. En verano que lleguemos a más de 30º ni os cuento. Así es fácil, claro, pero en los otros casos, si queremos alcanzar esos parámetros de temperatura no nos queda más remedio que utilizar otros medios para enfriar nuestro cuarto de cultivo, climatizarlo: recurrir al climatizador, o aire acondicionado. En el mercado los hay muy baratos y eficaces, y son útiles tanto en unas fechas como en otras. En el caso de no poder optar a esta opción existen productos en el mercado que minimizan los efectos de las temperatura extremas en nuestros cultivos (hablé sobre el tema en anteriores entradas) y pueden ayudarnos en nuestros cultivos bajo esas condiciones.
De momento no vamos a meternos en estos berenjenales de la climatización, que ya veremos en su momento en esta travesía, que será muy larga, jajjj…Si vosotros queréis seguir a bordo de esta nave que es Cannabis.es, y por supuesto, sí su capitán desea seguir contando conmigo bajo su orden, jajjj…
Esto último es broma amigas y amigos, yo como hace el Gobierno con otras cosas, echo la culpa a #Syrup, quién me inspira. Continuemos, mas antes de seguir con el tema permitidme un inciso.

Las plantas de cannabis son capaces de soportar temperaturas extremas, de 2º en algunos casos, hasta más de 40º centígrados, deteniéndose el crecimiento en dichos límites. Entre 6º y 10º la planta crece, pero muy lentamente, a partir de ahí comienza a acelerarlo progresivamente según sube la temperatura mínima, por eso debemos mantenerla siempre, o procurarlo, entre 17º y 30º. Con temperaturas muy altas las plantas gastan mucha de su energía en disipar el calor y con temperaturas muy bajas ralentizan su desarrollo, incluso si son continuadas pueden llegar a matarlas.
Lógicamente la temperatura desciende durante el periodo oscuro, pero como es mi caso, si encendemos el indoor por la noche, durante el día la temperatura interior de nuestra casa raramente baja de 18º, así que no hay mucho problema con ello. Si tenemos una diferencia muy grande, por ejemplo una mínima de 13º en oscuridad y una máxima de 30º, aceptable dentro de un orden, las plantas pueden, y de hecho lo hacen, desarrollar mayor distancia internudal, y el consiguiente estiramiento.

11

Vamos, que cuanto mayor es la diferencia entre temperaturas máximas y mínimas, mayor es la distancia internudal, y a menor diferencia, menor distancia.
Por lo tanto mantener una temperatura media correcta es clave para lograr una buena cosecha, con plantas lustrosas.

12

No lo olvidéis. Las diferentes temperaturas durante su cultivo les afecta, y mucho. Un ejemplo.. 

Esta planta es una variedad indica, púrpura autofloreciente para más señas. Se ha cultivado todo el ciclo con 16 x 18 horas. y una temperatura 12º y 20º de máxima. Su ciclo completo en condiciones normales es de 65 días, y esta tardó 92 días en madurar, y ¿dirías que es púrpura…? No, es casi negra. Ya iremos viendo más casos curiosos como este más adelante.
Para medir la temperatura de una manera eficaz se usan los unos termómetros. Los hay de mercurio, de alcohol, digitales, y no cito más. Yo os aconsejo optar por la opción de comprar digitales, que tengan memoria, y a ser posible, termómetros-higrómetros con sonda, que nos permite hacer dos lecturas. Colocamos el medidor en junto al contenedor en el suelo …

9

Y la sonda, sujeta a un tutor, a la altura de los cogollos centrales, debajo justo de la lámpara, qué es, donde en teoría mejores condiciones tienen de desarrollo. 

De esa manera comprobaremos a la vez las temperaturas del sustrato y de la planta, haciendo más reales los datos. Tened en cuenta que el sustrato también debe de estar calentito. También tienen memoria de máximas y mínimas, hora, etc. Son más caros, pero si queréis efectividad, recordad que lo barato sale caro. Pondremos otro, si os es posible, en la pared donde está el intractor, pero en la otra esquina a dos tercios de la altura del indoor, para así complementar mejor todos los datos. 

10

Ya sabéis que no todo el indoor se ventila por igual, y puede haber esquinas mal ventiladas dónde se nos acumulen bolsas de calor, etc…

La temperatura y la ventilación van ligadas íntimamente a la humedad, por lo tanto asegurarnos una buena ventilación en nuestro cuarto de cultivo, o indoor, es de gran importancia, ya que como os he dicho, disponer de una buena ventilación nos asegura un buen control de la temperatura y de la humedad, una mejor respiración de la planta y así conseguiremos que produzcan esos cogollos sueño de todo cultivador como estos que os enseño, ved las fotos.

Pero ya seguiremos hablando de ello en el siguiente artículo, basta ya de lecciones y vamos con las plantas y esa cosecha de terraza que tenemos entre manos.
Y aprovechando el tema veremos in situ otra cosa:
Que la temperatura no afecta por igual a todas las variedades, ni todas se desarrollan al mismo tiempo a una determinada temperatura, sea alta o baja. Algunas variedades son más sensibles que otras a los cambios bruscos, o como es este caso que nos ocupa, a las bajas temperaturas que hasta el momento han soportado.

Como recordaréis las pusimos en nuestra terraza bien rodeada de plantas protectoras y de camuflaje, el pasado 6 de abril,

T1 5

T1 6

(Para los que no lo hayáis leído, en la entrada 5ª de esta sección podréis hacerlo aquí), una Fáfnir,un híbrido de autofloreciente y feminizada, índicas ambas, que se puso en sustrato el día 13,

F1.2

 una Jota Mayúscula Purple de Delicious Seeds,

JM1.2

la última variedad que ha lanzado este banco al mercado y otra de una variedad que estoy testando, cortesía de Buddha Seeds Bank, una primicia que comparto con vosotros.

M1.2

Estas dos últimas las pusimos un poco más tarde, el día 21 directamente en el contenedor. Las dejamos el 3 de mayo, y así lucen al día de hoy, 8 de Mayo

T1 1

Pues bien, hasta el momento han seguido escrupulosamente la tabla de abonado Miner, recibiendo ya sus primeras dosis de Bloom Blaster, PK Boost, y la primera de Bloomax, ajustados el pH y EC a sus parámetros adecuados (cuando finalicemos la cosecha explicaré más detalladamente las dosis y veremos el resultado, no os preocupéis.)

Y Fáfnir, como buena variedad feminizada sigue en fase vegetativa, creciendo sin parar.

F1

Por el contrario si nos fijamos, observaremos que la Jota Mayúscula está ya en plena floración. 

JM1

Mientras por el contrario la nueva variedad, que llamo Mire, que no es ni será su nombre original, pero a mí me gusta poner nombre a las variedades que testeeo, ajjj…cosas de viejo supongo, está apenas comenzando.

¿Y cómo es eso?, os preguntaréis, si precisamente escogimos esas plantas, que son autoflorecientes, por tener un ciclo de vida similar…?

La respuesta es sencilla, se debe a dos factores:
La temperatura media a la que han sido cultivadas hasta el día de hoy ha sido de 16º, aquí en abril por la noche baja mucho, mientras por el día rara vez ha alcanzado los 24º, con lo cual el crecimiento de Mire se ha ralentizado.
Su génetica. Veréis, aunque tienen el mismo ciclo de vida, la genética no es la misma. Las diversas hibridaciones que los distintos bancos han ido desarrollando, han conseguido que unas plantas sean más resistentes a los cambios bruscos de temperatura que otras, y mientras crecen cómodas en ambientes fríos y ante los cambios bruscos de temperatura no se estresan tanto, centrándose en crecer y desarrollarse normalmente, las otras por el contrario los sufren más, los cambios las estresan, en los días fríos ralentizan su crecimiento y, por lo tanto comienzan su floración más tarde. Esto no quiere decir que esa planta vaya a darnos un mal resultado, ni mucho menos, simplemente alargará su vida una o dos semanas más, y nos dará junto con sus compañeras de travesía, unos cogollos espléndidos. Iremos viéndolas en posteriores entradas.

Y nada más amigas y amigos, llega la hora de despedirse, espero que lo aquí escrito sea de vuestro agrado y os ayude.
También llega la hora de fumar mi inseparable Boong repleto de sabrosa #Syrup, que a mi lado aguarda. Hasta pronto, #LosMejoresHumos a vuestra salud…