Nueva entrega sobre el cultivo de cannabis en interior. En este capítulo hablamos de Iluminación...

El Cultivo de Interior (4) - Iluminación

Escrito por . Publicado en Artículo

4.3611111111111 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Valoración 4.36 (18 Votos)

Hola de nuevo amigas y amigos de la verde mar. Bienvenidos a bordo una vez más para continuar con esta travesía apasionante que es el cultivo de la marihuana. Seguimos hablando del cultivo de interior y sus principios básicos, de los que venimos hablando en las últimas entradas.

‘Cinco lobitos tiene la loba’… dice la canción, cinco son los principios básicos del cultivo de la marihuana, y de cualquier otra planta, por supuesto. Son la luz, la temperatura, la humedad, la ventilación y la alimentación. Si disponemos de las adecuadas tenemos la clave para conseguir buenas plantas y resultados aceptables. El truco consiste en lograr para ellas un medioambiente adecuado a sus necesidades. Si lo conseguimos ya tenemos tres cuartas partes del camino hecho. Sí nos ajustamos a los parámetros indicados y pautas de correcto abonado, conseguiremos resultados excelentes, y hablo de cogollos densos y prietos, grandes, además de plantas homogéneas, de esas de revista vamos, adelante.

Kraken 1

Fàfnir

Si por el contrario no quieres complicarte mucho la cosa y conseguir solo cosechas normales, pues con seguir los consejos te vale.

Hoy hablaremos sobre la Iluminación, pero antes de ello permitidme unas reflexiones, Antes de iniciar cualquier cultivo debemos asegurarnos de tener la suficiente intensidad lumínica allí donde vayamos a hacerla. Para que una planta desarrolle todo su potencial debe tener asegurada la suficiente luz para hacerlo. Así como una deficiente iluminación es perjudicial para el desarrollo de las plantas, el exceso de ella puede ser peor, no os penséis que por más intensidad, o cantidad de luz más producción obtendréis. Un exceso de ella estresará a las plantas, que como todo ser vivo, necesita sus horas de oscuridad y descanso,…Y debe de recibir la misma intensidad lumínica durante toda su vida. Así que antes de nada debemos tener en cuenta una cosa, la intensidad lumínica desciende con la distancia. Echad cuentas, a más cantidad de plantas, menos intensidad llega a la parte inferior, los cogollos inferiores maduran menos, o no llegan a ello.

ilum4 1

ilum4 2

Y por supuesto, en esa parte la sombra produce diferencias en los rojos e infrarrojos, que cambian su espectro, lo que ayuda al estiramiento ya propiciado por la falta de espacio, las plantas más alejadas de la luminaria se estirarán en busca de dicha intensidad…

Estiramientos 1

Estiramientos 2

En fin, problemas que solucionamos fácilmente, poniendo el número justo de plantas en nuestro indoor, para adecuarnos a él. Mi consejo es que nunca pongáis más de nueve plantas, y es más, creo que ocho sería más indicado en uno que mida 120 x 120 x 200 cm. Cinco o seis en uno de 100 x 100 x 200 cm. Y ya si es menor, 80 x 80 x 160 cm, cuatro. Algunos cultivadores ponen en la primera de las medidas hasta dieciséis plantas. Allá ellos, craso error, Quién mucho abarca…

Y vamos con la lección (es una broma, disculpadme), sobre el fotoperiodo y su importancia, sus diversos tipos y horas, resultados con ellos y como ellos afectan al desarrollo de las plantas.

Llamamos fotoperiodo al tiempo de horas de luz y de oscuridad que reciben las plantas en su ciclo de vida.
Existen varios en función del tipo de planta, sea feminizada o autofloreciente la variedad a cultivar, así que vamos por partes.

En el cultivo indoor tradicional con variedades feminizadas el fotoperiodo utilizado era el siguiente: se mantenía encendida la lámpara durante 16-18h y el resto hasta 24 h en la oscuridad, manteniéndose así durante las dos semanas de enraizamiento y otras tres más con la planta en crecimiento. Pasadas estas cinco semanas se cambiaba a uno de 12h de luz por 12h de oscuridad total, cuando comenzaban su periodo de floración. Y se mantenían así hasta que la planta maduraba, 6,7, 8 semanas incluso 10 o más. Actualmente los bancos han conseguido variedades más rápidas de ciclo, las fast y la autoflorecientes, por lo que los fotoperiodos han cambiado adaptándose a las necesidades lumínicas de las nuevas variedades. Hoy los explicaré un poco y daré algunos consejos.

Hoy día, en el caso de las variedades feminizadas o low fast, los cultivadores utilizan normalmente un fotoperiodo de dos semanas con 16-18 h de luz, por 8-6 h de oscuridad. Pasadas éstas, cambian dicho periodo a 12-12h. hasta el final. En el caso de las variedades autoflorecientes suelen aconsejar un fotoperiodo de 18-20h de luz por 6 o 4 de oscuridad, desde que germinan hasta que son cosechadas. Yo no estoy a favor de usar este último. Las plantas como os he dicho, son seres vivos, pero cada maestro tiene su libro, así que no voy a juzgarlos. Pero yo lo que hago es, ante todo imitar a la naturaleza, o intentarlo. Comienzo con un fotoperiodo de 16 h de luz por 8 h de oscuridad. Lo mantengo durante tres semanas, 21 días, y entonces paso a periodo de floración, pero no de golpe, voy bajando el tiempo de luz media hora, 30 minutos al día, para así al final de la cuarta semana ya están con sus horas de oscuridad correspondientes, y un fotoperiodo de 12 por 12 horas.
De esta manera el cambio de iluminación no es tan brusco, evito estresar a las plantas, y un posible e indeseado estiramiento.
En cuanto a las autoflorecientes, dependiendo el tiempo de ciclo de la variedad utilizo un fotoperiodo de 16 por 8 h durante las seis primeras semanas y luego lo voy bajando progresivamente hasta alcanzar uno de 12 por 12 h hasta que las cosecho. Y me va muy bien, os lo aseguro. Todo lo que veis aquí está cultivado según lo escrito.

Kraken 3

Por supuesto, cuando testeo por encargo me ajusto a los parámetros de iluminación y tipo de abonado que me indique el banco para el que lo hago. Seguimos….

Jugando con los fotoperiodos podemos lograr adelantar la floración de una cosecha, utilizando un periodo más corto de luz, por ejemplo, 11 h de luz y 13 h de oscuridad, o bien alargar dicho periodo de floración, dando 13 h de luz por 11 h de oscuridad. En fin, podemos hacer mil y un experimentos.

El otro día he leído en una revista impresa del sector que un cultivador utiliza un fotoperiodo de 12 horas de luz por 5 horas y media de oscuridad, una hora en medio de luz, y otras 5 y media de oscuridad. Yo no sé qué tal le irá con ello, me atengo a lo dicho antes.

En cuanto a la Intensidad lumínica necesaria va en función de las medidas del indoor que utilicemos, si son grandes deberemos usar varias luminarias, pero ateniéndome a las normales, no escribo para grandes cultivadores, sino para gente normal que hace una o dos cosechas, utilizad 400W para 80x80x160, y para los de 100 o 120x120x200 cm, 600W es más que suficiente, y podemos suplementar si queremos con superlúmenes si lo creemos necesario en las fases finales del cultivo. Quizá penséis en uno más grande, de 150X150X200, entonces serían necesarios 1000W.
Quizá creáis que en uno más pequeño estos 1000W irían mejor, jajj…por aquello de ‘más luz…’ pero no. Os crearía problemas con la temperatura, aún usando un sistema ‘coldtube’ con un extractor potente, sería excesiva.
Uno de los puntos críticos de las cosechas es el cambio de fotoperiodo cuando pasamos a floración, pues es un cambio brusco de horas de luz. Hay que contar que la planta sigue creciendo aún durante otras dos o tres semanas antes de florecer, y ese cambio brusco la afecta, como ser vivo que es, pudiendo y de hecho lo hace en muchos casos, estresar a las plantas y se pueden dar casos de estiramientos indeseados, etc…. Una forma evitarlo es, en el caso que usemos halogenuros metálicos, luz blanca al principio, continuar usándola otras dos semanas más antes de cambiar a una lámpara de floración, de alta presión HPS. Otra forma puede ser utilizar una lámpara mixta de crecimiento y floración, las hay (y muy buenas) en el mercado, podéis consultar en cualquier grow de vuestra confianza.
Existen cantidad de luminarias, de todo tipo, marcas o precio, sencillas, coldtube,

No voy e explayarme sobre algo que todos conocemos.
Yo utilizo una luminaria sencilla, de alas de gaviota a la que he adaptado un coldtube sencillo. Es fácil de hacer, solo hay que soltar unos tornillos de este y ajustarlo a las alas.

C 3

Si por un casual las plantas se estiran en demasía, podemos quitar una de las alas de la luminaria, con lo que la luz se concentra en un lado del indoor, mientras se dispersa en el otro, reflejándose en el techo del indoor. Así, si agrupamos las más altas a este lado y las más bajas en el lado que queda bajo el otro lado, solucionado el problema. Este tipo de apaño de luminarias tiene otra ventaja, te permite cultivar en el mismo indoor sativas e indicas en una misma cosecha a pesar de su diferencia de tamaño.

Los focos deben situarse entre 50-60cm de las plantas cuando utilizamos lámparas de sodio de 600W o entre 35-40cm si es con lámparas de sodio de 400W, y han de irse subiendo conforme la planta vaya creciendo, manteniendo siempre esta distancia. En caso de que tengamos alguna planta que crezca menos y se quede más baja debemos subirla al mismo nivel que las demás, poniendo otro contenedor debajo, por ejemplo.

En el mercado existen múltiples tipos de lámparas para el cultivo, La opción idónea es utilizar una lámpara para cada fase de cultivo.
Las bombillas de halogenuro metálico (HM) que utilizan un diodo y funcionan por fotoluminiscencia. Los halogenuros metálicos se utilizan en crecimiento, siendo en esto más efectivas que las de HPS. Las hay de 250, 400 y 600W. Su duración es inferior a las de HPS, suelen ser efectivas al 100% durante 2 o 3 cosechas, Y tened en cuenta que en periodo vegetativo el tiempo por cosecha es inferior que en floración. Hay que tener mucho cuidado con este tipo de bombilla, se funde fácilmente. Si una vez está encendida la apagas por un casual, por ejemplo un salto de los plomos, o diferencial, (jajj… se nota que soy viejo) y la vuelves a encender sin que se haya enfriado, además de poder fundirse, puede explotar.
También alcanzan unas temperaturas altísimas incrementando la temperatura del espacio de cultivo, por lo tanto debemos usar reflectores refrigerados para controlar este problema, tipo coldtube o similares.

Las lámparas de vapor de sodio de alta presión (HPS) son óptimas para la floración, por la alta intensidad que proporcionan y sobre todo el espectro alto de rojos y amarillos. Las hay mixtas, o dual, es decir, sirven tanto para crecimiento como para floración, que incrementan hasta un 40% la tonalidad azul, y que ofrecen una combinación de espectros adecuados para ambas fases del cultivo. Las hay de 250, 400, 600 y 1000W.

También hay lámparas de bajo consumo, de crecimiento y floración. Son fluorescentes compactos, que fueron en principio diseñados para dar un aporte suplementario de luz a las plantas, pues apenas producen calor en los cultivos de interior. Su sistema interno de arranque es muy cómodo, no necesita ningún tipo de instalación, enroscar y listo. Hoy día algunos cultivadores las usan como luminaria principal y consiguen buenos resultados, pero yo no lo he probado, así que no opino. Pero en breve haremos una cosecha con ellos, que por supuesto seguiremos aquí en vivo y en directo. Además por su bajo consumo y su larga vida resultan muy económicas.

Y bueno, la vida avanza y los sistemas de iluminación con ella, han aparecido los LED, etc… los dejaremos de momento y un último consejo de viejo sobre iluminación. Para manipular cualquier tipo de bombillas debemos esperar que se enfríen. Evitad tocarlas con las manos desnudas porque se pueden fundir, debemos usar un trapo o un guante de tela para hacerlo. Y ojo, conviene saber que las bombillas pierden un 50% de intensidad lumínica tras un año de uso continuado, entre 3 ó 4 cosechas, y aunque no lo apreciéis a simple vista, es imprescindible reponerlas…Al loro, no os quejéis luego.

Como decía antes la vida avanza, y el espacio se agota. Espero que esto aquí escrito os haya gustado y sirva. Además es la hora de fumar mi inseparable Boong, con mi amiga #Syrup, quien me ayuda con mi dolor, y a la vez me inspira. En la siguiente entrada continuaremos profundizando en el tema.

Y bueno amigas y amigos, hasta la semana que viene, que espero veros a bordo de nuevo…
Hasta entonces los mejores humos, y boong a vuestra salud…