Articulo para novatos que explica la diferencia entre empezar el cultivo desde semillas o desde esquejes.

¿Semilla o esqueje?

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En el primer artículo hablamos sobre “como elegir una variedad de semilla” en nuestro cultivo inicial, algo que se puede complicar sobre todo a los más indecisos. Para este texto he decidido escribir sobre otra duda existencial que existe en los cultivadores noveles en sus comienzos que es la de si “Elegir semillas o esquejes”, intentaré mostraros las distintas diferencias entre ellos, las posibles ventajas y desventajas de cada uno de ellos y algún consejo a la hora de realizar el cultivo.

Los esquejes son básicamente porciones de la rama que se separan de la original, se introducen en un sustrato con hormonas para la estimulación de raíces, tienen una finalidad reproductiva (reproducción asexual). Los esquejes también son conocidos con el nombre de “clones” debido a que son copias idénticas de la planta de donde fueron sustraídos, conocidos como “gajos” en zonas de América latina y en mi tierra se les llama “esgallos”.

En mi humilde opinión para los que se inician en el cultivo de cannabis siempre les recomiendo partir de semilla, que a esas semillas le realicen diversas podas en el cultivo y con las ramas sobrantes haga esquejes y los mantenga en crecimiento hasta acabar el cultivo y para el siguiente cultivo ya tiene preparado los esquejes con una altura considerable para pasarlos directamente a floración.

Así en tan solo dos cultivos continuados probaremos las dos opciones, siempre es mejor comprobar por uno mismo que es lo que mejor se adapta a las necesidades o gustos de cada cultivador (porque menos mal, no somos todos iguales).

Cultivar desde semilla:

Si decidimos empezar a cultivar desde semilla tenemos un gran abanico de posibilidades a la hora de elegir la que mejor se adapte para nuestra situación (resistentes a los hongos, productivas, sabrosas, resinosas, de periodos cortos de floración…), cada cultivador debería plantearse bien esta elección ya que puede ayudar en mucho si escogéis la acertada.

Un gran problema que se les presenta muchas veces a los cultivadores es la tasa de germinación, a veces puede ser debido a un mal trasporte (recibir algún golpe), una mala conservación, que ha pasado mucho tiempo desde la emisión de ese lote de semillas… como veis los problemas pueden ser diversos, más adelante cuando haga un artículo sobre la germinación daré algún pequeño truco para intentar reparar los posibles daños causados aunque alguno puede ser irreparable.

Desde que existen las semillas feminizadas se le ha facilitado mucho a los cultivadores noveles, al no tener que separar machos de hembras durante la prefloración, esta es una de las grandes dudas que los cultivadores primerizos suelen tener.

Cuando comenzamos un cultivo desde la semilla podremos apreciar todo el ciclo vital de la planta desde su nacimiento a su muerte (momento del corte), aunque no siempre tiene que morir, ya que existe una técnica llamada revegetación que consiste en cambiar la fase de la planta de floración a crecimiento y poder volver a cultivar esa misma planta.

Al iniciar desde semilla tenemos una gran alidada que son las raíces, la pequeña radícula que asoma cuando germinamos se convertirá en una raíz principal gruesa, de ella emanaran un gran número de raíces secundarias (a través de estas obtienen los alimentos) de un tamaño mucho más fino que la principal, gracias a esta característica formará un sistema radicular mucho más resistente que si cultiváramos desde esqueje. Este tipo es conocido como raíz axonomorfa.

La ventaja de poder desarrollar un sistema radicular grande y fuerte proporciona a la planta un mayor vigor y porte, por eso generalmente con semillas se suele alcanzar siempre una mayor producción que cuando lo hacemos de un clon.

Otra de las grandes particularidades a la hora de cultivar con semillas es la gran diversidad de plantas que nos pueden aparecer de una misma variedad, acabará mostrando todos sus fenotipos pudiendo cambiar los factores (olor, sabor, efectos, apariencia…) de una a otra, sin embargo, el cultivar de esta forma también tiene inconvenientes ya que aunque pongamos la misma variedad, cada planta tendrá unas necesidades distintas y dependiendo el banco mucha o ínfima homogeneidad.

Para germinar suelo usar un semillero con alveolos independientes para cada semilla, una vez que germinan espero a que asomen por debajo para ser trasplantadas a las macetas de 3 litros, repetimos el proceso y cuando las raíces colonicen la maceta la trasplantaremos al final de 7 u 11 litros dependiendo del cultivador.

Cuando cultivamos desde semilla estamos hablando por lo menos de unos 3 meses hasta la cosecha, dándole un mes de crecimiento y luego unas 7 u 8 semanas de floración en las variedades indicas, no obstante, si lo realizamos con esqueje podríamos conseguir que ese tiempo baje considerablemente cosechando cada dos meses aproximadamente.

Hoy en día casi todos los bancos de semillas ofrecen una garantía  a sus clientes en caso de una tasa de germinación baja, contactando con ellos seguramente te harán llegar unas nuevas semillas y si son generosos igual más de un regalito para compensar ese gasto de dinero y tiempo.

Y también está la posibilidad de cultivo de autoflorecientes, que debido a que son plantas que inician su floración automáticamente sin cambios en su fotoperiodo, son plantas que no podremos conseguir en esqueje.

Cultivar desde esquejes:

El principal inconveniente de los esqueje es que al contrario de las semillas que se pueden obtener de una forma legal los esquejes no, eso hace que dispongamos de mucha más variedades en formato de semilla. Sin embargo, en forma de esqueje podemos encontrar “joyas” seleccionadas ya hace muchos año por breeders y cultivadores profesionales, que debido a sus características (sabor, potencia, tiempos de cosecha….) son los considerados “clones élite”.

En sus primeros estadios los esquejes son muy frágiles y requieren muchos cuidados, en estos momentos la luz, la humedad y unas buenas hormonas de enraizamiento juegan un papel muy importante, por eso creo que cuando uno está empezando es mucho más sencillo  partir de semilla y además ya tendremos tiempo para todo es un proceso lento pero gratificante.

Una de las ventajas de trabajar muchos cultivos con el mismo esqueje es el llegar a conocer como si de una hermana se tratase a vuestra planta, conociendo sus debilidades y necesidades en cada momento del cultivo, esto nos permite aumentar la productividad ya que obtendremos una copiosa cosecha pero tan solo de una única variedad.

A la hora de trabajar en el cultivo esto supone una gran comodidad para el cultivador, los esquejes al ser copias totalmente idénticas a la madre; solo haríamos una tabla de alimentación ya que todas nos exigirían el mismo menú, mismos riegos, tratamientos preventivos y a su vez a la hora de cosechar lo haríamos todo junto, si es mucha cantidad siempre es aconsejable el contar con alguna mano amiga que nos facilite este proceso.

Algo que debemos de tener en cuenta a la hora de cultivar esquejes es su procedencia, si son nuestros no tendremos problemas pero a la hora de adquirirlos sin conocer su procedencia puede resultar desastroso. Si introducimos algún ejemplar con alguna plaga (mosca blanca, trips, araña roja…) o virus puede afectar a toda nuestra sala de cultivo, por eso siempre es recomendable mantenerlos en cuarentena hasta estar seguros de que se encuentren en unas óptimas condiciones de salud.

Al contrario que desde semilla, al cultivar desde esqueje no se forma una gran raíz principal sino que creará un sistema radicular constituido por un gran grupo de raíces secundarias, a estas les cuesta mucho más desarrollarse en profundizar en el sustrato, esto provoca que se anclen más débilmente al terreno que cuando partimos de semilla.

Los esquejes al ser plantas iguales a la madre una vez enraizados ya se encuentran en estado adulto, esto quiere decir que ya han alcanzado su madurez sexual  pueden ser pasados a floración en cualquier momento, por eso son ideales a la hora de hacer un SOG, es una técnica que consiste en meter muchos ejemplares en macetas de pequeña capacidad (unos 3 L) y pasarlas a floración pocos días después de ser enraizados, el resultado son muchas plantas que apenas han ramificado y que tienen un gran cogollo central.

Ahora que ya sabéis los pros y contras de cultivar con semilla o esqueje, solo queda decidir por vosotros mismos, como pasaba en “Matrix” o pastilla roja o azul, TÚ ELIGES.  

Como creo que ya dije anteriormente, mi consejo es que comencéis cultivando de semilla y cuando esta alcance su madurez sexual le quitéis unas ramas para comenzar a hacer esquejes, para que estos enraícen no se necesita mucha luz, yo cuando empezaba lo hacía con bombillas de luz fría de bajo consumo del “Todo a Cien” una especie en peligro de extinción.

Los clones están bien que vienen de una madre con unas excelentes características pero tened en cuenta que también heredan sus debilidades, si son sensibles a la humedad, si son propensos a plagas… es vitalmente necesario evaluar pros y contras antes de llegar a una decisión.

Siempre hay que probar por uno mismo todas las vías para llegar al mismo destino, porque el camino que ha tomado uno puede que no le vaya bien a otro, por eso es importante experimentar a base de prueba, ensayo y error, es la mejor manera de aprender cometiendo tus propios fallos.

Como dijo Pietro Metastasio un escritos y poeta italiano – Aprendamos errando-.

Espero que con esto se hayan despejado alguna de vuestras dudas antes de iniciaros en este maravilloso mundo cannábico que tantas alegrías me ha dado a lo largo de estos años de cultivo.

Un saludo a todos los seguidores de Cannnabis.es, nos vemos en el próximo artículo.

Buenos humos y a cultivar ideas