Plantas madre: clones o esquejes de cannabis. Antes de sacarlas o incluso ya fuera, lo normal es hacer podas a las plantas para que vayan tomando una dirección o para que crezcan según las necesidades de cada cual. Con estos “recortes” podemos obtener clones idénticos y plantarlos a su vera para obtener más cosecha.

Plantas madre: clones o esquejes de cannabis

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 Plantas madre: clones o esquejes de cannabis

 

Por esta época muchos estáis comprando las semillas y los más adelantados ya tenéis plantas que, aún en maceta pequeña, esperan para ser trasplantadas y llevadas al exterior.

Este año parece que la primavera se retrasa y la mejor idea es ir creciéndolas y dándoles forma dentro de casa en macetas pequeñas, siempre que tengáis la oportunidad, claro. Antes de sacarlas o incluso ya fuera, lo normal es hacer podas a las plantas para que vayan tomando una dirección o para que crezcan según las necesidades de cada cual. Con estos “recortes” podemos obtener clones idénticos y plantarlos a su vera para obtener más cosecha.

Un clon es básicamente un trozo del tallo de la planta que posee su edad y sus mismas características genéticas. Por lo tanto, si la planta “madre” es hembra el clon también lo será.

Estos recortes de la planta madre pueden echar raíces y convertirse en plantas iguales a sus progenitores. Las técnicas para clonar son realmente sencillas y conllevan muchos beneficios. Yo suelo decirle a mis clientes que es más fácil sacar esquejes que germinar para que se lancen a ello, la mayoría tiene éxito y se aficiona a aprovechar esos restos de podas.

Entre las ventajas más destacables de poder clonar una planta está que es prácticamente gratis. Mientras que por unas semillas estas pagando unos 6€ de media,   los clones de las plantas producidas por esas semillas no ascienden a nada significativo y puedes sacar docenas en una temporada de exterior o cientos en cultivos de interior.

Otra gran ventaja es la homogeneidad del cultivo y saber a ciencia cierta qué esperar de lo que estamos cultivando. Una vez que conocemos como responde la planta madre en cuanto a cosecha, potencia, calidad, estirón durante la floración… podemos prever esto mismo para todos sus clones.

Si hacemos esto con semillas, aunque sean de la misma variedad, en el jardín veríamos diferentes individuos, unos más altos, otros más bajos, unos más productivos, otros más potentes… Con esquejes sabemos de antemano qué va a ocurrir y las características van a ser similares en todas las plantas si todas provienen de la misma planta madre.

Como tercera ventaja, quizás para cultivadores más avanzados, podemos señalar la selección de plantas de gran calidad y el mantenimiento de esa genética en el tiempo, ya sea para crianza y mezclar con otros individuos que aporten más calidad aún o simplemente para disponer de una marihuana de calidad superior.

Esto mismo es lo que hacen los bancos de semillas y gracias a esta selección es como ahora tenemos todas las variedades que hay disponibles en mercado.

Por poner un ejemplo, nosotros mismos para nuestros cultivos solemos hacer selecciones de una genética entre 100 individuos y acabamos dejando la mayor parte de las veces tres o cuatro plantas como mucho como plantas madre.

En estos casos lo normal es partir de variedades regulares, aquellas de las que se obtienen machos y hembras. Una planta madre proveniente de una variedad feminizada, con un ciclo vegetativo continuo, viene a aguantar unos dos años como mucho, sin embargo si la madre seleccionada proviene de una semilla regular puede llegar a durar 5 años sin problema.

Los grandes breeders o criadores de genéticas hacen estas selecciones entre miles de plantas buscando las características deseadas.

Los clones son muy adecuados para el cultivo en SOG (Sea of Green) o mar verde ya que gracias a que todos son idénticos no nos toparemos con sorpresas como que la altura de varios se desmande.

El cultivo 12/12 desde el principio también se puede realizar con clones pues aunque se vean pequeños ya son maduros, poseen la edad de su progenitor y pueden comenzar a florecer en el momento del cambio de fotoperiodo.

Si el esqueje proviene de una índica con una semanita o dos a 18h, como mucho, se podría pasar a florecer y si es de una sativa inmediatamente.

En el momento en que una planta de cannabis muestra las preflores indicando su sexo ya se considera que es adulta para poder florecer. Esto ocurre cuando alcanza los siete pares de hojas, sin contar los cotiledones. A partir de ahí ya se puede empezar a sacar esquejes a la planta.

El mejor momento es en el ciclo vegetativo. Se pueden sacar en floración por ejemplo para no perder una genética pero, cuanto más avanzada esté la floración, es más difícil que el clon enraíce. Si lo conseguimos no os preocupéis por el aspecto y crecimiento del clon la primera y segunda semana, en cuanto crezca un poco se normalizará.

Muchos clientes me preguntan si es bueno abonar fuerte a las plantas madres antes de sacar esquejes y lo cierto es que no, una alta carga de nitrógeno entorpece el enraizado mientras que si podemos parar de abonar con crecimiento una semana antes de cortar los esquejes y cambiar el abono por floración tendremos menos bajas o conseguirán enraizar más rápido.

Muchas otras veces me han preguntado de qué parte de la planta es mejor sacar los clones. En este punto hay muchas opiniones pero la verdad es que las ramas bajas son las más cargadas de hormonas y cuyos nudos enraizaran más rápidamente y como ventaja, si lo hacemos pronto, podemos dejar limpia la planta en la zona baja para, posteriormente, obtener una mejor recirculación de aire.

Seleccionar unas buenas plantas madres y cuidarlas es una tarea relativamente sencilla pero hay que cumplir con ciertas pautas. Hay otras cosas que nunca deberíamos hacer aunque yo creo que cualquier cultivador con algo de sentido común no cometería fallos tales como esquejar una planta enferma o débil.

La selección puede llevarnos un poco de tiempo y algo de inversión inicial pero luego compensa con creces ya que dispondremos de una fuente continua de clones para cultivar. Tengo clientes que luego intercambian o incluso los menudean, recuperando así la inversión inicial que no es muy grande, la verdad.

Hay que disponer de dos espacios separados, unos para ciclo vegetativo y otro para poner a florar los clones a 12/12. Lo ideal es poner todas las semillas a germinar y en un principio observar el vigor, color y distancia internodal de las plantas, poco más podemos apreciar por el momento.

Cuando la planta tenga sus siete nudos podemos sacar dos esquejes, uno de cada rama más baja y ponerlos a enraizar. Una vez que hayan agarrado los ponemos en el espacio de floración. Nosotros usamos macetas de 3L en este caso y todas bien marcadas con sus nombres.

Siempre digo que contar con un diario de cultivo es imprescindible para apuntar fechas y cambios, pero en está ocasión lo que apuntaremos son las características que nos van gustando de nuestras plantas.

Según avanza la floración podremos apreciar el aspecto, olor y producción de los cogollos, el estirón que da cada una, aspecto de los tricomas y punto de maduración, incluso en situaciones adversas la resistencia de las plantas ante plagas y hongos.

Una vez recogidas y secadas las muestras podemos apuntar la potencia, colocón, sabor, fumada, prensado de las flores… y ya decidir que madres se van a quedar con nosotros para una larga temporada.

En el tiempo nos habremos extendido unos 4-5 meses a lo sumo pero habremos hecho una criba donde ahora vamos a cultivar exactamente lo que nos gusta y buscamos y, como añadido, ya sabemos por delante cómo se comporta en todo su ciclo vital.

El resto de madres, si coincide en época, pueden salir al exterior o se pueden llevar al espacio de floración. Un par de madres bien formadas pueden suministrar clones para un cuarto entero florando. Podría decirse que un metro de vegetativo perpetuo abastecerá unos 10-12 de floración tranquilamente.

Os animo a hacer vuestras propias selecciones comprando uno o dos paquetes de semillas de la misma variedad, aprendiendo a esquejar esas plantas y luego testando esos pequeños clones para que os adelanten el conocimiento sobre las características de sus progenitoras.

Realizar estas tareas os mejorará enormemente como cultivadores. No es lo mismo controlar todo el ciclo de vida de la planta, incluyendo la reproducción asexual de las mismas que poner a florar directamente esquejes que compráis de los que ni siquiera conocéis su procedencia. En cierta manera es como fumar tu propia hierba. Lo hecho en casa siempre sabe mejor ;)

¡Qué tengáis una buena y verde semana!

Gorka Aguirreche, El jardín de la Alegría, Growshop Salamanca.