Para utilizar los restos de la planta, Gorka Aguirretxe, de El jardín de la alegría growshop, explica técnicas de extracción con las que hacer hachís o polen, ahondando en la conocida como hielo seco.

Extracciones de cannabis (hielo seco)

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Gorka Aguirretxe

La temporada pasada vimos cómo realizar una mantequilla con los restos de lo cosechado que no vamos a fumar: recortes de manicurado y cogollos bajos que no han llegado a formarse completamente, pero que tienen resina. En esa ocasión, lo obtenido era para consumir vía oral, como cualquier comida, y advertíamos de el cambio en los efectos.

Existen muchas más técnicas para aprovechar los restos, e incluso los cogollos, dependiendo de la calidad final que busquemos. Al conjunto de estas técnicas las llamamos extracciones, y consisten en retirar los tricomas de la planta intentando arrastrar la menor cantidad de restos vegetales posible. Podríamos dividir las extracciones en dos grupos: con solventes y sin ellos.

Cuando se usa gas butano, alcohol, éter… para separar las glándulas de resina de la materia vegetal, estamos utilizando solventes, y, cuando la extracción es al agua, en seco, gravity hash, charas… estamos haciendo extracciones sin solventes.

A primera vista, podemos dar por hecho que es más peligroso usar solventes. Extracciones mal hechas, en ambientes cerrados, sin ventilación ni renovación del aire pueden ocasionar explosiones, dado el carácter inflamable de la mayoría de estos productos. Siempre es recomendable realizarlas en exterior, en la medida de lo posible.

Los tricomas son disueltos en el solvente que usemos y, más tarde, hay que proceder al purgado, eliminando la mayor cantidad de solvente, por no decir todo, para dejar únicamente la resina. Dependiendo del tipo de purgado, obtendremos diferentes texturas, como ocurre con la extracción con gas butano o BHO (Shatter, wax, budder…).

La calidad y cantidad final suele ser mayor que si no usamos solventes, siempre y cuando el purgado se haga correctamente (máquinas de vacío, desecadoras…). Cuando estos procesos los hacemos de manera casera, es muy fácil que queden restos de los solventes que hayamos utilizado en el producto final.

Para conservar los terpenos al máximo y de esta manera obtener una extracción con olor y sabor fiel a la planta, cada vez están más de moda las extracciones con el material vegetal “vivo”, sin secar y, en algunos casos, sin congelar. Recordemos que congelamos la hierba para que los tricomas se desprendan con mayor facilidad.

 

"Recordemos que congelamos la hierba para

que los tricomas se desprendan con mayor facilidad"

 

El tema es cada vez más amplio y los tipos de extracciones cada vez mayores. Una de las últimas técnicas a utilizar, perteneciente a la categoría de no solventes, es el Rosin. Se puede efectuar sobre cogollos frescos, secos e incluso concentrados. Sin ningún tipo de peligro y con una inversión ridícula, podemos disfrutar de un resultado con una calidad excelente.

La primera vez que se vio, se realizó con una plancha de pelo. Al aplicar presión y calor a, por ejemplo, una flor seca, extraemos la resina que contiene. Este cogollo se introduce entre papel de horno o papel encerado y se aprieta entre la plancha, ayudándote con las manos para hacer más presión. Cuando abres el papel, la resina se ha convertido en un aceite que puedes rascar para obtener tu hash de Rosin.

En este artículo no voy a extenderme más sobre los tipos de extracciones que hay, pero me gustaría explicaros uno que cada vez es más asequible y da grandes resultados. Sencillo, rápido y con poco riesgo: la extracción con hielo seco.

Hace años era muy difícil hacerse con este producto, pero navegando en la red ya puedes encontrar fácilmente de 5 a 10kg por un precio de 40 a 50€ respectivamente. Depende de lo que vayas a extraer, puedes comprarlo junto a algún otro amigo cultivador que también quiera probarlo. En nuestro caso, usamos la proporción 1:10: para 100g de hierba, utilizamos 1kg de hielo seco.

Material vegetal en hielo seco. Fotografía de 420 magazine.

Material vegetal en hielo seco. Fotografía de 420 magazine.

La primera vez que lo realizamos, nos enamoró la velocidad del proceso. Una vez que lo tienes todo preparado, se tarda menos de 15 minutos en obtener el resultado, y este se puede utilizar en ese momento, pues no hay humedad en el hachís que proporciona este método.

Para aquellos que no lo conozcáis, el hielo seco es CO2 en estado sólido. Tiene una temperatura de -79º, por lo que es peligroso tocarlo con las manos desnudas. A temperatura ambiente, comenzará a sublimarse, convirtiéndose en CO2 en estado gaseoso. Una vez que se ha sublimado completamente, no deja rastro de humedad.

Sabiendo esto y que hemos de manipular el hielo seco con guantes hidrófugos, podemos empezar. Necesitaréis:

  • Hielo seco

  • Material vegetal con resina (manicurado y cogollos pequeños)

  • Un cubo donde te entre el hielo seco y la hierba (nosotros usamos uno redondo como los de fregar)

  • Guantes resistentes al frío, no valen los de latex.

  • Mallas de extracción de diferente poro (actuarán como coladores)

  • Una superficie limpia y fácil de “rascar”el hash (vidrio, borosilicato…)

  • Una tarjeta de crédito para juntar la resina extraída.

Hay mallas de extracción de muchas marcas y poros. Son sacos de tela de diferentes calidades que en el fondo tienen una malla con agujeros de distintos grosores, que pueden oscilar desde las 25-30 micras hasta las 220.

Con tres mallas será suficiente para esta extracción, de la que obtendremos tres calidades. La más pequeña (25-70 micras), nos dará el hachís de mayor calidad, todo tricomas. En la intermedia (90-120 micras), ya tendremos algo de materia vegetal, pero mantendremos un muy buen producto. Y, en la más grande (160-220 micras), vamos a obtener más cantidad de restos y menos resina, pero, aún así, os animo a probar la primera vez la extracción con este poro.

El hielo seco se envía en cajas de poliexpán para mantener sus condiciones térmicas el mayor tiempo posible. Una vez que empecemos, la sublimación comenzará e irá desapareciendo, contad con ello.

La hierba de la que haremos la extracción podéis usarla desmenuzada. Retirad los tallos grandes que puedan dañar la malla y congeladla al menos media hora antes de comenzar.

Una vez tenemos todo preparado y a mano, comenzaremos añadiendo la hierba y el hielo seco en el cubo. Cada vez que manipulemos el hielo seco, poneos, aunque sea, uno de los guantes. Agitaremos el cubo suavemente durante un minuto y lo dejaremos reposar en lo que preparamos la primera malla, la más pequeña.

Colocamos la malla sobre el cubo para que, al voltear el cubo, su contenido caiga en nuestra bolsa extractora. Apartamos el cubo vacío y, agarrando la malla por su parte superior con los guantes, nos situamos encima de la superficie pulida, donde iremos sacudiendo suavemente la malla. Agitaremos hasta que veáis que no cae más resina, o durante un minuto. No hace falta mucho tiempo, pues los tricomas se desprenden a toda velocidad con este método.

Colocamos de nuevo el contenido de la malla (hierba y hielo seco) en el cubo y rascamos y unimos con la tarjeta todo el polvo sobre la superficie. Formamos un montón y lo pasamos a un recipiente, ya sea silicona o cristal.

Ahora, repetimos todo el proceso con la siguiente malla, con la intermedia, y llevamos la resina obtenida a otro recipiente diferente para separar la calidad, que se ve a simple vista entre productos. Por último, usaremos la malla más grande y haremos lo mismo que con las dos anteriores.

El proceso en total no lleva más de 15 minutos. La resina se puede prensar o utilizar en el acto, pues cae seca de las bolsas, y el rendimiento es aproximadamente del 30%, un porcentaje altísimo que no se da en otras técnicas de extracción.

A la hora de deshaceros del hielo seco, bajadlo a la calle y dejadlo al aire libre para que vaya lentamente convirtiéndose en gas. Nunca lo tiréis al váter o fregadero, que puede congelar las tuberías y tendréis problemas.

Espero que os animéis a probar esta técnica de extracción, porque es divertida, fácil y tremendamente gratificante en cuanto a calidad y cantidad obtenida.

¡Qué tengáis una buena y verde semana!

El jardín de la alegría growshop, Salamanca.

Si dudas sobre cuándo cosechar, no olvides leer cómo según los tricomas.