Comparativa legal en materia de cannabis de Colorado, Uruguay y Canadá. Un artículo de Arnau Alcaide.

Llega la legalización: el cannabis en Colorado, Uruguay y Canadá

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Arnau Alcaide

Colorado, Canadá o Uruguay ya han legalizado el cannabis, pero la regulación supone diferencias significativas para los usuarios, tanto médicos como recreativos. ¿Cómo afectan? Ayúdanos a identificar las características que deseamos.

Uruguay fue el primer país al otro lado del Atlántico en modificar la lógica del paradigma legal de las drogas, en especial del cannabis. El cambio de mentalidad que planteó implica aceptar que, bajo el estado de ilegalidad, la salud y seguridad públicas que se juraron proteger han sido todavía más dañadas.

Los niveles de criminalidad, así como la permanencia, cuando no incremento, de la cantidad de consumidores, que, además, se ven abandonados por la ley, fueron los argumentos esgrimidos para contravenir la tendencia política internacional hacia el prohibicionismo y terminar legalizando integralmente la marihuana.

Previamente, Colorado ya la había legalizado. Pero, como estado federal, necesitaba de la aprobación por EEUU, que se tradujo en el conocido como Memorándum del Cole para regular su uso. La regulación federal de amparo, no obstante, fue derogada por la administración republicana de Trump. Si bien no ha frenado demasiado el desarrollo de la industria, sí la sumerge en la inseguridad.

Canadá, que ha sido noticia recientemente, se ha basado en una legislación de la provisión con carácter más comercial, como sería la de las dispensaries de Colorado. Así, los usuarios deben ir a una tienda acreditada mediante una licencia federal para comprar cannabis, pero algunos de los máximos legales de posesión, cultivo o edad pueden ser contraídos en sus diferentes estados federados – condados si estamos en Colorado – respetando su autonomía.

Cantidad portable y plantas permitidas por persona

Colorado 1 onza (28.3g) – Uruguay 25gCanadá 30g

Colorado 3 en flor, 6 en total Uruguay 6 – Canadá 4 plantas

Las diferencias

En Colorado, como no hay ley federal que los ampare, la banca deniega el acceso a la mayoría de distribuidores, que terminan trabajando exclusivamente en metálico, de manera muy similar a lo que ocurre en Uruguay. No es el caso de Canadá, cuyo sector bancario no teme operar con el cannábico.

En cambio, Uruguay ofrece la vertiente de legalización más social, proveyendo el acceso a la marihuana de tres maneras: el cultivo doméstico, previo registro de hasta 6 plantas (con un máximo anual de producción de 480g), la venta comercial en farmacias de hasta 10g semanales y los clubes cannábicos con 99 plantas como máximo, de tope 480g anuales por usuario. Si bien el autocultivo se permite en Colorado y Canadá, con 3 y 4 plantas respectivamente, no se diferencia en el punto de venta al usuario médico del recreativo.

En Canadá, la puedes pedir a domicilio y la ley federal pone el límite de edad al consumo de cannabis recreativo en 18, como en Uruguay, si bien los estados pueden subirla, mientras que en Colorado no es hasta los 21 cuando se puede tener acceso. En Colorado, no obstante, el usuario médico no puede acceder con menor edad, dada la retirada de la ley federal.

¿Dónde está el truco en Canadá y Colorado? Las dispensaries solo pueden comprar a los proveedores oficiales autorizados por Salud, mayoristas en competencia oligopolística, más fáciles de controlar, pero a costa del cultivo en clubes sociales, o en detrimento de muchos agricultores de pequeña escala si no se necesitase licencia de producción alguna. Los clubes cannábicos que proveían ilegalmente en Canadá están invitados a desaparecer ante una forma de acceso legal, pero menos mutualizada. La mayoría, solicitarán, si no lo han hecho ya, la licencia de dispensary y dejarán de cultivar.

Además, en Uruguay, Canadá y Colorado se crea una autoridad competente que supervise que la producción y distribución se hace de acuerdo con la ley, pero en el caso del país latino, esta misma autoridad obtuvo potestad para crear su propia regulación en cuanto a la prescripción de cannabis medicinal, lo que explicaría un mayor desarrollo del acceso a este. En ningún caso, la regulación satisface de facto las necesidades médicas, que deberán ir desarrollándose con el tiempo.

En Colorado solamente se puede consumir en espacios privados y con permiso del propietario, lo que afecta también a la hostelería, que debe determinar si lo permite. En Uruguay, en aquellos lugares donde pueda fumarse el tabaco, y su precio está fijado legalmente en 1.4$ gramo para competir con el mercado negro. En Canadá, también en cualquier lugar en el que se pueda fumar.

<< En Uruguay, su precio está fijado legalmente en 1.4$ gramo para competir con el mercado negro >>

Colorado, Uruguay y Canadá han legalizado la venta de cannabis pese a las críticas del organismo delegado de la ONU encargado de los estupefacientes. Pero el principal problema al que se enfrentó la puesta en marcha de la producción y el suministro en Colorado y Uruguay fue la negativa de la banca a trabajar con las empresas o particulares relacionados, algo que ya no ha ocurrido en Canadá. Ahora, se controla que no se venda indebidamente, como, por ejemplo, a turistas, y se acelera la investigación para dar una respuesta científica a la demanda de cannabis medicinal que deberá regular la autoridad competente creada. Además, se han provisto las licencias para que las empresas compitan en un mercado oligopólico con el que exportar y generar superávit comercial, pero, en Uruguay, sin detrimento de los clubes sociales.

En Uruguay, no fue hasta cuatro años después de la legalización cuando se vio el primer medicamento de cannabis. El gobierno separó intencionadamente con la legislación al usuario médico, que compra en farmacias, del recreativo, que cultiva o pertenece a clubes cuya membresía es incompatible simultáneamente con el uso terapéutico.

Tanto Colorado como Canadá delegan en sus condados y estados, respectivamente, para matizar la regulación a su agrado, principalmente hacia formas más restrictivas para las regiones con menor consenso, excepto en el caso de la provisión a las áreas rurales, donde se facilitarían los requisitos para obtener licencia de dispensary. No obstante, Canadá puede proveer públicamente las dispensaries donde no llegue un distribuidor privado, algo que no posibilita la ley federal de sus vecinos del sur. En ellas, se podrán encontrar dentro de un año todo tipo de productos, una vez se haya determinado qué envoltorio será el permitido. Hasta la fecha, solo marihuana.