Antes de empezar siquiera a pensar en comenzar nuestros cultivos debemos conocer la planta que vamos a cultivar, su fisiología y ciclos vitales, entre otras cosas.

El cultivo de la Marihuana: unos buenos principios

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Weednas de nuevo amigas y amigos, bienvenidos a una nueva singladura de este apasionante proyecto que es Cannabis.es.

Ya os comenté en mi anterior entrada el viejo dicho, "Se sabe lo que se sabe, y lo que…" y ateniéndonos a él nada mejor que, antes de empezar siquiera a pensar en comenzar nuestros cultivos debemos, o eso creo yo, conocer la planta que vamos a cultivar, su fisiología y ciclos vitales, entre otras cosas. ¿Cómo vamos a cultivar algo que no conocemos?

Bien, antes de hablar sobre otras cosas, comenzaré hablando sobre la planta de marihuana, cannabis, o cáñamo, un poco sobre su historia, y fisiología y su ciclo vital.

El cáñamo es conocido por el hombre desde tiempo inmemorial, y su uso era variado, desde fabricar tejidos y cuerdas, como su uso por los chamanes o sacerdotes en los rituales de sus diversos pueblos y culturas.
La marihuana o cannabis es una planta originaria de Asia central, que gracias a su adaptabilidad y resistencia ante los diversos tipos de clima se propagó rápidamente a otras zonas debido a las migraciones de los diversos pueblos, teniendo en algunas gran impacto en su cultura. Los asirios ya la conocían y, se sabe, que la usaban antes del siglo IX a.C. como medicamento contra el dolor y para sobre todo, para ayudar a los moribundos a  enfrentarse al viaje al más allá.

La primera referencia escrita directa referente al cannabis como medicamento y que describe su efecto eufórico data del año 2737 antes de Cristo, ayer fue. Y la hace en unos escritos antiguos el emperador chino Shen Nung. Pero no voy a daros la tabarra con el tema místico, si queréis saber más del tema en el blog de Buddha Seeds, en la sección Diario de a Bordo escribiré pronto largo y tendido sobre ello.

Y vamos ahora con la planta en sí.

El cannabis

La marihuana o cannabis es una planta dioica, es decir, hay plantas macho, que dan flores, y son productoras de polen y plantas hembra que también dan flores, y son productoras de óvulos, jajj…para entendernos “cogollos”, que si son polinizadas por el polen del macho producen semillas.
En alguna ocasión pueden aparecer plantas hermafroditas, es decir plantas que tienen flores macho y hembra al mismo tiempo, pero eso es genética y ya hablaremos de ella en otra ocasión, así que seguimos a lo nuestro.

Durante su ciclo vital pasa por distintas fases, comenzando por:

La fase de germinación.

Entendemos por germinación el tiempo en que la semilla tarda en convertirse en plántula, durante el cual necesita unas condiciones adecuadas de temperatura, humedad y luminosidad para poder hacerlo. Suele tardar entre 2 y 7 días en condiciones ideales (+/- 21 °C), pero puede lograrlo hasta con 32 °C de temperatura. Necesita ausencia de luz y la suficiente humedad (+/-90%). Cuando la semilla empieza a abrirse surge la radícula, que más tarde convertirá en raíz. Pronto surgirán los cotiledones que crecerán con el tallo principal buscando la luz, la planta del cannabis es dicotiledónea, y se desprenderá de la semilla adosada a los cotiledones y, en ese momento la planta comenzará a realizar ya  la fotosíntesis.

Al cabo de unos días, además de los cotiledones le han aparecido las primeras hojas, y al mismo tiempo, las raíces crecen, extendiéndose por el sustrato en busca de nutrientes y agua, y el crecimiento es lento. El calor y el agua son de vital importancia pues el sistema de raíces es muy pequeño y débil aún, requiere de una humedad ambiental alta (+/- 80%), y calor. No las debemos regar demasiado, pues anegaríamos las raíces, su desarrollo o podríamos favorecer algún tipo de hongo, ni tampoco debemos pulverizarlas en demasía pues taparíamos los estomas e impediríamos la fotosíntesis. También requiere de un sustrato con pocos nutrientes para que el sistema radicular se extienda en busca de ellos. Si los tiene a mano, ¿Para qué esforzarse?

Fase de crecimiento

Una vez finalizado este período y hemos conseguido un sistema de raíces fuerte, el crecimiento de la planta se dispara, y entra en su fase de crecimiento o vegetativo. La planta produce clorofila a toda máquina, como permitan la luz, los nutrientes y el agua que le proporcionemos, necesita niveles más altos de nitrógeno, etc.
En esta fase de su vida, que depende de su forma, lugar y técnica que empleemos en su cultivo dura varias semanas, y necesita unos niveles de humedad (+/- 75%). Hasta este momento la planta ha necesitado +/- 18 horas de luz.

Fase de floración

Y comienza una de las fases más críticas de su vida, la floración. La luz comienza a disminuir, y necesita unos parámetros estables de temperatura, que no sobrepasen una diferencia entre ellos de 5º. También necesita menos nitrógeno y el consumo de potasio, fósforo, calcio, etc, aumentan. La floración se produce cuando el fotoperiodo va pasando de 18 horas de luz hasta llegar a 12 horas. Los parámetros de humedad deben mantenerse (+/-65%), reduciéndose hasta un 50% al final de esta, cuando la cosechemos. En este período la necesidad de agua de la planta es un poco menor. Un riego adecuado durante la floración aumenta el desarrollo de la planta y la consecuente mayor producción de cogollos llenos de resina. Ojo, no hacer caso a quienes recomiendan reducir el riego para estresar la planta, con la falsa promesa de mejores resultados. Sí lo hacemos la planta ralentiza su crecimiento y reduce la producción cuando se cosecha.

Tampoco quitéis las hojas grandes para que llegue más luz a los cogollos pequeños o para estresar a la planta, es contraproducente y todas las hojas son necesarias para la salud de la planta. Sólo debemos cortar aquellas que están muertas, o casi.

El ciclo de vida de la planta del cannabis es muy amplio. No sólo depende de la variedad de la planta, si es Sativa o Índica, sino también de la forma de cultivo y el sitio dónde lo efectuemos.

Si el cultivo es en exterior entran en juego varios factores como la climatología y la luz del sol. En el hemisferio norte comienza sobre finales de marzo, principios de abril. La luz del sol ya comienza a ser más fuerte, y el clima comienza a ser más templado. La cosecha suele efectuarse entre finales de septiembre hasta finales de noviembre, dependiendo de la variedad plantada.

Si por el contrario cultivamos en interior, o indoor, su traducción al inglés, existe una gran diferencia con los cultivos de exterior, pues en interior tenemos las plantas en un entorno controlado, en el cual podemos ajustar todos los parámetros básicos del cultivo, como si de un laboratorio se tratase. Hay muchos factores que influyen en el desarrollo óptimo de la planta. La gran ventaja que tiene este método es que podemos cultivar en cualquier época del año y, así podemos obtener más cosechas, y abundantes.

Aquí os indico unos parámetros aproximados de las necesidades lumínicas durante la vida de la planta.

Durante el período de crecimiento: 18 horas de luz, 6 de oscuridad.
Durante el período de la floración: 12 horas de luz, 12 horas de oscuridad.

Lo que os recomiendo hagáis siempre es ir rotando y cambiando de lugar las plantas para que todas reciban a lo largo de su vida la misma cantidad de luz.

Como veis he tocado el tema por encima, no os preocupéis, iremos profundizando sobre el tema…
Aquí hablaremos de todo.. jajj…Y también de los seis principios básicos del cultivo, imprescindibles para conseguir buenos resultados en nuestros cultivos.

Bueno ya el espacio se acaba, y va siendo la hora de fumar mi boong de #Syrup, mi hierba preferida.
Espero no haberos aburrido mucho y veros en la próxima entrada.

Hasta entonces #LosMejoresHumos para toda-os y sed felices.
                      
¡A vuestra salud!