Luxemburgo legalizará el cannabis recreativo como parte del programa del nuevo Primer Ministro.

Luxemburgo ultima detalles para la legalización

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Benito Díaz

Luxemburgo es el último país europeo en sumarse al interraíl de la Legalización. Marihuana medicinal y recreativa serán libres en el Gran Ducado y estamos ahí para contarlo.

El pasado 5 de diciembre tomó posesión de su cargo el Primer Ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel. En este segundo mandato, conseguido tras una estrecha victoria por parte de su coalición en las pasadas elecciones parlamentarias de octubre, el premier luxemburgués planea una serie de medidas que incluyen cambios en la legislación medioambiental, mayor inversión en servicios públicos y la legalización del cannabis recreativo.

El acuerdo tripartito entre el Partido Democrático de Bettel, El Partido Socialista Obrero y Los Verdes, elaborará “una legislación sobre el cannabis recreativo para su uso en adultos”. Sin embargo, el documento no establece ningún avance en cuestión de fechas o calendarios. “Luxemburgo busca despenalizar, incluso legalizar bajo unas condiciones a definir, la producción en el territorio nacional, así como la compra, posesión o consumo de cannabis recreativo para las necesidades personales de los residentes mayores de edad”, afirman desde el ejecutivo.

Los ingresos provenientes del cannabis se invertirán prioritariamente en la prevención, sensibilización y atención en el vasto campo de las adicciones”, aclaró Bettel tras el acuerdo de Legislatura 2018-2023. Con estos cambios, se pretende introducir una visión más benévola en el electorado, además de adecuar la sensibilidad del público acerca de la industria del cannabis, haciéndola más atractiva y participativa de la sociedad.

Según encuestas de Mayo de 2018, la mayoría de los de ciudadanos mayores de edad, 56%, votaron a favor de la legalización total de la marihuana. Otro 41% se mostraron en contra en la misma encuesta. Dentro de los ciudadanos del Ducado que apoyan el cannabis, el 18% requiere su legalidad absoluta mientras que un 38% pediría que se incorporasen varias condiciones.

Antecedentes

En Abril de 2001, las leyes de Luxemburgo se cambiaron para modificar el estatus de la marihuana, pasando de ser una sustancia controlada de tipo B a estar descriminalizada su posesión en adultos. Sin embargo, las sanciones están sujetas a la cantidad de hierba que se localice, que puede ser causa de multas de 250 a 2500 euros. No está mal, teniendo en cuenta que antes la sanción podía conducir a penas de cárcel.

Tratándose de un país tan pequeño, donde la mayor parte de la población se despierta cada día para ir a trabajar a un país vecino, no es de extrañar que las políticas sobre la marihuana en las cercanías internacionales haya influido en las condiciones por las que las flores llegan hasta las calles de Luxemburgo. La gran mayoría del cannabis que puede encontrarse proviene del contrabando con Maastricht o Ámsterdam.

El autocultivo en Luxemburgo está permitido, siempre que se cultiven variedades con menos del 0,3% de THC, una concentración muy baja

Cannabis terapéutico

Durante noviembre de 2017, el Ministerio de Salud dio luz verde a un proyecto de dos años que permitía a los residentes acceder a cannabis terapéutico, entendiendo este como compuestos derivados de la planta. Por ejemplo, medicamentos ricos en cannabinoides.

Contemplado como un cambio muy restrictivo para algunos activistas, el cannabis medicinal fue aprobado para el uso de personas que sufren dolor crónico, alzhéimer, naúseas relacionadas con la quimioterapia o espasmos musculares relacionados con la esclerosis múltiple. De forma paralela, se reconoce oficialmente la efectividad de esta terapia contra las enfermedades antes mencionadas por una lista cada vez más extensa de países europeos.

El borrador inicial de la ley especificaba que solo especialistas en las citadas enfermedades podrían recetar estos tratamientos. Sin embargo, en versiones posteriores se han podido dar licitud a médicos generales que tengan una preparación anterior en los casos relacionados.

El cannabis en forma de aceites o cápsulas ha sido importado desde entonces, de forma estatal, desde Canadá. Su distribución se hace solo en cuatro farmacias hospitalarias, tratándose éste del punto más polémico para el activismo cannábico, pues impediría que ciudadanos de zonas rurales pudieran acceder a su medicación.