El exceso de cloro es corregible; muy poco frecuente su carencia.

Exceso y carencia de cloro en el cultivo

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Ramón Souto    fotocredit: cultivandomedicina.com

Cuando hablamos de cloro, a muchos nos vendrá a la cabeza un producto desinfectante, como el que se usa en las piscinas. No es el mismo tipo de cloro que asimilan las plantas, aunque el elemento químico sigue siendo el mismo.

Todavía hoy en día se desconocen todas las características que aporta este elemento a las plantas y muchas veces se asocia a una toxicidad en el sustrato. Sin embargo, sigue siendo un elemento indispensable en cualquier tipo de cultivo.

¿Qué es el Cloro?

Es un elemento químico que se representa con el símbolo Cl. Pertenece al grupo de los halógenos. El número atómico de este elemento es 17 y su peso atómico 35,453. En condiciones normales, forma el dicloro (gas tóxico amarillo-verdoso). En la naturaleza lo encontramos en la salida de los gases volcánicos que se encuentran a elevadas temperaturas, un gas 2.5 veces más pesado que el propio aire.

Fue descubierto en su forma diatómica por el sueco Carl Wilhelm Scheele en el año 1774. Lo descubrió gracias a la siguiente reacción química:

2 NaCl + 2H2SO4 + MnO2 → Na2SO4 + MnSO4 + 2 H2O + Cl2

Más tarde, por el año 1810, Humphry Davy (químico inglés), le da el nombre al elemento debido a su color.

¿Cómo asimilan el cloro las plantas?

Las plantas pueden asimilar el cloro en forma de cloruro. Lo absorben de la solución del suelo, la tierra abonada, como ion Cl-.

La cantidad de cloro disponible en el suelo es muy variable y depende de las cantidades de cloruro sódico (NaCl), cloruro cálcico (Cl2Ca) y cloruro de magnesio (Cl2Mg) disponibles en el sustrato.

¿Qué beneficios aporta el cloro a mis plantas?

  • Activación enzimática: se necesita el ión Cl- para activar las enzimas ATPasa, amilasa y la espargina sintetasa
  • Regula el flujo de humedad en la apertura y cierre de los estomas
  • Ayuda a prevenir distintas enfermedades foliares y radiculares
  • Participa en la fotólisis del agua, emitiendo oxígeno en el fotosistema II
  • Favorece la turgencia de la planta
  • Es uno de los micronutrientes necesarios para la fotosíntesis
  • Incrementa la presión osmótica en las células
  • Aumenta la producción de clorofila (plantas más verdes y sanas)

¿Cuáles son los síntomas de una deficiencia de cloro?

El cloro es un elemento de gran movilidad dentro de la planta, capaz de desplazarse a las zonas donde sea demandado. El principal síntoma de su carencia es la clorosis. Empiezan a aparecer en las hojas distintos tipos de manchas de clorosis, que suelen localizarse en las venas o esquinas de los brotes más jóvenes.

Si dejamos que la carencia avance, podemos acabar con un marchitamiento de la planta. No obstante, rara vez aparece una carencia de cloro, debido a que el agua que usamos ya contiene sales (entre ellas el cloro), al igual que la marca de fertilizantes que estemos empleando.

¿Cómo corregir las carencias de cloro?

Como comentaba anteriormente, ante una carencia de cloro podemos usar la gama de fertilizantes que estemos empleando. Para saber las proporciones de cloro que contiene, miraremos en su etiquetado.

¿Cuáles son los síntomas de un exceso de cloro en mi cultivo?

Al igual que en otros elementos, cuando tenemos una sobrefertilización de cloro, las hojas adquieren una forma de garra curvándose hacia abajo. Cuando avanza el exceso de cloro, las puntas de las hojas se vuelven marrones y, con el paso del tiempo, terminan cayéndose solas.

<< Una cantidad inferior a 70 ppm (partículas por millón) normalmente es segura para todo tipo de plantas >>

¿Cómo solucionar una sobrefertilización de cloro en las plantas de cannabis?

Podemos realizar el proceso de lavado de raíces usando el triple de litros que el volumen de la maceta: si cultivamos en macetas de 11 l tendremos que realizar el lavado con 33 l de agua.

El otro método es usar algún limpiador de sales. Existen diversos en el mercado. Gracias a este producto, podremos eliminar rápidamente la sales acumuladas en el sustrato, ayudando a limpiar la savia de la planta y dando la oportunidad de reutilizar el sustrato.

Dependiendo en la zona en la que vivas, el agua del grifo puede contener más o menos cloro. Podemos informarnos en nuestro ayuntamiento y que nos digan los niveles de cloro en el agua. Si los porcentajes son altos, realizaremos el lavado de raíces con agua destilada o agua de lluvia. De esta forma nos aseguramos que el cloro pueda ser arrastrado para solucionar el exceso.


No suele ser muy común padecer algún tipo de carencia o exceso de cloro, pero si se nos diera el caso, solo tenemos que seguir los pasos mencionados anteriormente.

Si el agua de nuestra zona tiene elevados porcentajes de cloro, existe una forma para rebajar esos niveles. Consiste en dejar reposar el agua destapada, ya sea en botellas, recipientes, palanganas… durante unas 24 o 48 horas. Con ello conseguiremos reducir los niveles de cloro en el agua.

En el siguiente artículo, seguiremos hablando sobre los micronutrientes, necesarios en pequeñas dosis, pero de gran importancia. Os deseo los mejores humos y seguiremos cultivando ideas.