El molibdeno, apenas conocido, también causa desajustes

3.5 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Valoración 3.50 (3 Votos)
Foto de growweedeasy

 


Ramón Souto

Llegamos al último número de esta colección de nutrientes que va dedicado al molibdeno (Mo). El molibdeno es un metal del grupo 6 de los elementos de transición y posee el número atómico 42. Su nombre deriva del griego molybdos, que significa plomo. Es el nutriente menos necesitado por las plantas y se encuentra muy activo en la zona radicular y las semillas del cannabis.

 Aquí en Galicia tenemos mucha historia con este elemento. La gran parte del Mo usado en la industria va destinado a realizar aleaciones. En Galicia, nos tenemos que remontar a la Primera Guerra Mundial. Durante esta época surgió la fiebre del wolframio debido a lo bien que lo pagaban los alemanes para realizar su armamento.

El molibdeno se obtiene de los minerales y ocupa un total de entre 0,01 y 0,5% de la explotación minera.

¿Cómo absorben las plantas el molibdeno?

Cuando hablamos de nutrición vegetal, el molibdeno es asimilado por las plantas mediante la forma de ión molibdato. Aunque durante su aplicación hay que tomar precauciones, ya que puede llegar a ser tóxico en bajas concentraciones.

Los niveles de concentración de Molibdeno en los tejidos de las plantas están entre 0,3 – 1,5 ppm, mientras que en el sustrato, es de 0,01 – 0,20 ppm. En los suelos suele encontrarse bajo las formas MoO-24, HmoO-4 y MoS2.

¿Cuáles son las funciones del molibdeno en las plantas?

  • Es un componente esencial de dos enzimas (reductasa) encargadas de convertir el nitrato a nitrito, para posteriormente transformarlo en amoníaco.
  • Imprescindible para la conversión del las formas inorgánicas del fósforo a otras orgánicas asimilables por las plantas.
  • Interviene directamente en el proceso de fijación del nitrógeno atmosférico.
  • Ayuda al intercambio del nitrógeno en las plantas y microorganismos.
  • Influye en la síntesis de aminoácidos y proteínas.
  • Síntesis del ácido absórbico.
  • Realiza un papel muy importante para la formación y desarrollo de las flores.

¿Como detectar una deficiencia de molibdeno en nuestras plantas?

Las hojas aparecen con un tamaño más reducido. Se origina en ellas una clorosis, con manchas de tono marrón, y también son posibles malformaciones en las plantas. Tened mucho cuidado con los animales, porque de ingerirlo puede llegar a provocar trastornos intestinales.

Un exceso de azufre puede reducir la absorción de molibdeno. Al ser necesitado en cantidades muy ínfimas, durante la aplicación de cobre hay que tener mucho cuidado para no convertir una carencia en un exceso.

¿Cómo corregir una carencia de molibdeno?

Debemos rebajar la acidez del suelo, porque las carencias se agravan en suelos demasiado ácidos. Lo primero será corregir el Ph del sustrato para que el molibdeno pueda ser absorbido con normalidad. Elevando el Ph entre 6 y 6,5 debería ser más que suficiente para sortear la acidez.

Hacer enmiendas con cal molida da buenos resultados. Muy usado en exterior, se conoce como encalado a la aplicación de cal para rebajar la acidez. Gracias a ello, aumentará el Ph y se diluirá mucho mejor el nutrinete, activando el molibdeno bloqueado. El fósforo también favorece su asimilación, lo que podrías tener en cuenta de realizar otras aplicaciones.

¿Cómo detectar un exceso de molibdeno en nuestros cultivos?

Las hojas clarean. Puede provocar carencias de hierro y cobre. En los últimos estadios, se produce una necrosis desde el exterior al interior de las hojas, que al final mueren y se caen, si no se toman medidas para remediarlo. Altas aplicaciones de fósforo pueden incrementar la asimilación del molibdeno, contribuyendo al exceso.

¿Cómo solucionar un exceso de molibdeno en el cannabis?

Lo primordial en estos casos sería analizar los niveles de Ph y EC del sustrato. En caso de dar resultados incorrectos, se tomarán las medidas oportunas para corregirlo.

Ajustamos el Ph entre 6 y 6,5 para que el molibdeno pueda ser absorbido normalmente. Medimos la EC del sustrato: en el caso de un resultado muy elevado, lo corregimos con un profundo lavado de raíces, que nos ayudará a eliminar el exceso de sales de la tierra.

Con este artículo finalizo la serie de macro y micronutrientes necesarios en el cultivo de cannabis. Ya llevamos un largo tiempo hablando de ellos y es hora de cambiar de temática.

Siempre que hablamos de nutrición vegetal es mejor seguir la regla de “a veces, menos es más”. Siempre es más sencillo corregir una carencia que un exceso. El tiempo de recuperación suele ser menor en una deficiencia que en una sobrefertilización.

Espero que hayáis disfrutado leyendo estos artículos tanto como yo escribiéndolos. Os deseo muy buenos humos y seguiremos cultivando ideas.