Francia no legalizará el cannabis recreativo, pero podría considerar su uso médico.

Francia sopesa la legalización del cannabis terapéutico

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Benito Díaz

Francia es uno de los países europeos más restrictivos con el cannabis y las personas que lo consumen. La sorpresa viene por unas declaraciones de su ministra de Transporte, Elisabeth Borne, el pasado 20 de junio. Francia no legalizará el cannabis recreativo, pero podría considerar su uso médico.

La posición del estado francés es clara. Estamos en contra de legalizar el cannabis para uso recreativo. Hay una discusión en curso sobre su uso médico”, aseguró en declaraciones a la cadena de televisión LCI.

Estos comentarios se producen a raíz de la aparición de un informe emitido por el comité de expertos económicos, Conseil d´Analyse Economique, organismo muy próximo al gobierno de la república.

En él, los economistas Emmanuelle Auriol (Toulouse School of Economics) y su colega Pierre-Yves Geoffard (Paris School of Economics), acusan al estado de haber fracasado en casi 40 años de políticas prohibicionistas en torno a la marihuana. “Lejos de frenar su consumo, la prohibición ha favorecido la experimentación con cannabis por su gran disponibilidad”, explican los expertos. “Son más las personas en Francia que han probado al menos una vez el cannabis que en cualquier país de la UE”.

Esta problemática ha producido un gran desembolso por parte del Estado, pues cada año se invierten 568 millones de euros en la Guerra contra las Drogas, consiguiendo pocos o ningún resultado. No solo eso, los economistas aseguran que “las pérdidas de ingresos, de producción y por el coste de las detenciones [de los consumidores], ascienden a 919 millones de Euros”.

Según el estudio publicado, la lección a aprender de estos descalabros sería la legalización. Por ejemplo, se mencionan las experiencias de otros territorios, como Washington y Colorado, donde la industria del cannabis genera entre 200 y 300 millones de dólares en tasas e impuestos.

El estudio también señala las oportunidades de emprendimiento para barrios y personas afectadas por la Guerra contra las Drogas y la herramienta que constituye la legalización para acorralar al mercado negro y el narcotráfico.

Francia en la actualidad

En todo el territorio francés, está terminantemente prohibida la venta, cultivo, posesión y compra de cannabis, ni si quiera para uso medicinal. Las sanciones previstas para cualquiera encontrado en estas situaciones oscilan entre fuertes multas y penas de cárcel, según la cantidad incautada por la Gendarmería General.

El consumo se persigue sin descanso. Las población consumidora se expone a multas máximas de 3.750 euros o un año de prisión. En muchas ocasiones, la policía o la justicia desestiman las denuncias, si es poca cantidad la requisada. Sin embargo, los reincidentes son directamente castigados con cuatro años, aun cuando la cantidad encontrada sea mínima.

La producción y cultivo de marihuana también es causa criminal y se puede castigar con penas de hasta 20 años y multas que pueden llegar a 7.500.000 millones de Euros.

A pesar de lo anterior, un estudio realizado concluía que solo un 10% de los detenidos por consumo son procesados y que, puntualmente, se dictan penas de cárcel. Estos reos representan un 0,4% de la población penitenciaria total.

Los franceses se muestran abiertos a una regularización del cannabis, al menos esas conclusiones pueden extraerse de la encuesta publicada en 2018 por el Instituto Francés de Opinión Pública (IFOP). En ella, un 43% de la población estaría dispuesta a la despenalización, cifra que ha ido incrementándose en los últimos años, y que rebasó el 30% en 2012 y el 26% en 1996. De acuerdo con el gobierno, 700.000 ciudadanos de la república consumen cannabis.

Tanto la apología como la incitación al consumo de marihuana están prohibidos y perseguidos por la policía, con posibilidad de cargos penales.

Cannabis terapéutico

La terapia cannábica tampoco está permitida en los territorios franceses. Aunque se modificó un artículo del Código de Salud Pública para autorizar los medicamentos elaborados a base de cannabis, a día de hoy siguen prohibidos este tipo de tratamientos y medicamentos, como el Sativex, que continúan sin comercializarse.

Al otro lado de la administración, encontramos organizaciones que luchan por la regularización y establecimiento de terapias con cannabis, y que debido a su misión rozan la ilegalidad. Algunas de estas organizaciones son Fundación Terra Nova y Cannabis Sans Frontières. Ésta última ha conseguido representación en Europa y busca legalizar el uso de marihuana en Francia, dando a conocer los beneficios para la salud de la planta y fomentando su uso responsable a través de manifestaciones, charlas y organización de eventos relacionados con la marihuana.