Fabrica tu propia crema de CBD e identifícalas en el mercado.

Fabrica tu propia crema, muchas en el mercado no contienen CBD

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Ramón Souto

Hace unos años atrás comenzó “La Fiebre del Cannabidiol (CBD)”. Esta moda comenzó en el sector cannábico como una forma de comercializar ciertos productos derivados del cannabis de forma legal, sin temor a represalias.

Después de ver el éxito obtenido, varias marcas cosméticas sacaron sus cremas derivadas del cannabis, donde dicen obtener los cannabinoides a partir de aceite de semillas de cáñamo. No dejemos que nos engañen, las semillas no contienen ningún cannabinoide, por eso es muy importante que nos leamos los componentes de los productos. El aceite de semillas de cannabis tiene muchas propiedades: contiene grandes cantidades de Omega 3, Omega 6 y Omega 9 pero no obtendremos ningún cannibinoide al prensar semillas de cannabis.

Es importante que, si queremos beneficiarnos de los beneficios del CBD, elijamos una crema realizada a partir de cáñamo industrial o cristales de CBD (usados sobre todo en laboratorios).

¿Qué son los cannabinoides?

Son sustancias químicas que interactúan con los receptores de cannabinoides que posee el ser humano. Los receptores conocidos se denominan CB1 y CB2.

¿Dónde se encuentra el CBD?

Al igual que el resto de cannabinoides, se encuentran de forma natural en la planta,se concentran en las flores femeninas. Las hojas y tallos también contienen cannabinoides pero en un menor porcentaje.

¿Qué beneficios aportan las cremas de CBD?

  1. No tienen ningún efecto psicotrópico

  2. Son fáciles de usar y poseen una rápida absorción

  3. Es antiinflamatorio

  4. Alivia el dolor gracias a su poder analgésico

  5. Regeneración tisular (reparación de tejidos)

¿Que otros compuestos de la planta llevan las cremas?

Las cremas incluyen terpenos, que entran en sinergia con el CBD, aumentando y mejorando sus efectos. Los terpenos son aceites aromáticos que podemos encontrar en multitud de plantas. Se suelen usar terpenos en las cremas, ya que incluyen el cariofileno o el pineno, asociado a propiedades antiinflamatorias.

¿Qué es el efecto séquito?

Es la sinergia que ocurre entre los distintos compuestos del cannabis; estos llegan a producir una amplia variedad de acciones sobre el sistema endocannabinoide. Los compuestos del cannabis funcionan peor de forma aislada que conjunta.

Estos efectos se perderían, en el caso de las cremas realizadas con cristales puros de CBD, que no tendrían ningún pequeño porcentaje de THC. El porcentaje de THC en las cremas o cualquier producto a base de cáñamo debe ser inferior al 0,2 %, de lo contrario no podría ser comercializado.

Existen diversas variedades permitidas en la UE para el cultivo agrícola: Kompolti, Futura 75, Fedora 17, Epsilon 68, Carma… Estas variedades tienen un THC inferior al 0.2%, pero su su contenido de CBD ronda entre 3 – 8%.

¿Cómo hacer nuestra propia crema de cannabis en casa?

INGREDIENTES:

60-65 gr de cera de abeja

1 litro de agua mineral u osmótica

½ litro de aceite de oliva (de buena calidad)

40 o 50 gramos de cannabis de buena calidad o el doble de manicura de hojas y pequeñas flores

UTENSILIOS:

1 colador (preferiblemente de tela)

1 pota grande

1 pota pequeñas

1 tupper grande

Tarros de vidrio para guardar la crema

PREPARACIÓN:

Ponemos a calentar la pota pequeña dentro de la grande, en la que ya hay agua suficiente para calentar al baño maría. En la pota pequeña añadimos el litro de agua, el aceite y las flores. Tendrá que estar unas 4 horas a fuego medio-bajo, removiendo cada media hora; con ello conseguiremos que se desprendan mejor todos los compuestos.

Lo ideal es tener un termómetro láser, así controlamos no pasarnos de los 95ºC. La temperatura es importante para que no se degraden nuestros preciados cannabinoides. Al transcurrir el tiempo, retiramos la pota del fuego y la dejamos reposar de 15 a 20 minutos. Cogemos un tupper grande y colaremos el contenido de nuestra pota en él. Acordaos de pasar la materia vegetal al colador y apretarla bien, con ello conseguimos aprovechar todo.

Cuando el líquido esté frío, metemos el tupper al congelador: pasará allí entre 3 y 4 horas. Al pasar ese tiempo, comprobaremos que, por medio de la decantación, el agua está abajo y el aceite arriba. Una vez separados, introducimos el aceite y la cera de abeja en una pota a fuego medio, se finalizará cuando se haya disuelto toda la cera.

Podemos realizar una última colada antes de pasarlo a los recipientes, con ello nos aseguraremos de que no quede ningún resto vegetal en nuestras cremas. Una vez solidificada, podemos guardarla en pequeños tarros de cristal, lo que ayuda a conservar mejor sus propiedades. Dependiendo de la época del año, es recomendable conservarla en el frigorífico.

Ahora, según los gustos y necesidades de cada uno, podemos encontrar mayor variedad de marcas y productos en las tiendas CBD. ¡No solo de THC se vive! Os deseo los mejores humos para poder seguir cultivando nuestras ideas, hasta el próximo artículo.