La mantequilla cannábica es una de las mejores formas para administrar cannabis de forma medicinal pero también para aquellos que quieran utilizarla de forma lúdica.

Cómo hacer mantequilla cannábica

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Como ya comentamos al inicio de esta sección de Cocina Cannábica, es necesario mezclar la marihuana con algún ingrediente con base grasa, ya sea vegetal o animal, para que los cannabinoides queden adheridos, esto no sucede si utilizamos agua solamente.

Puedes utilizar directamente la marihuana o el hachís en la masa base, pero si lo haces con un medio como la mantequilla, aprovecharás mejor los cannabinoides y la sensación será más placentera.

Cada vez que cocinas con cannabis, la experiencia se convierte en una suerte de descubrimiento, una sorpresa que se expresa al cabo de una hora aproximadamente. Así como cada planta es diferente, siendo incluso cultivadas de la misma variedad, esta cualidad es una suerte ya que la planta recoge la sabiduría de su cultivador y las condiciones del medio, siendo expresado en cada plato en el que encontraremos diferentes matices. Además, cada variedad produce un sabor, olor y“vuelo”diferente, siendo los terpenos los agentes responsables del gusto y el olfato.

Hay todo un mundo por descubrir en cuanto a terpenos se refiere, es lo que hace especial y diferente un plato de otro, detectándose más de cien clases en lo que llevamos de conocimiento del cannabis.

“Cuanto más verde mejor”
Desafortunadamente, algunas personas creen que si la mantequilla queda con un verde nuclear, es que el colocón es más grande. Lo que realmente significa es que la mantequilla se ha cocinado demasiado, más o menos entre 6 y 24 horas. El color no tiene nada que ver nada con la potencia de la mantequilla.

Cuando se cocina durante tanto tiempo, la descomposición en extremo de la clorofila hace que se vuelva más fuerte de color, pero también más amarga, bastante desagradable al paladar.
Para evitar que esto suceda, debes tener en cuenta el tiempo y no pasar de una hora de cocinado. De este modo, la extracción del THC se hace de forma adecuada y puedes disfrutar al máximo del sabor y olor de tu planta.

Con cogollos siempre es mejor
Aunque hay mucha gente que utiliza puntas de hojas y en general restos de la planta, lo cierto es que en este punto, la verdad, es mejor no darle muchas vueltas. Si quieres disfrutar al máximo de la experiencia de ingerir comidas hechas con cannabis, no vayas a utilizar partes de la planta que apenas tienen THC. Cada parte de la planta tiene su lugar en cuanto a aplicaciones se refiere.

Receta: Mantequilla cannábica
La mantequilla cannábica es una de las mejores formas para administrar cannabis de forma medicinal pero también para aquellos que quieran utilizarla de forma lúdica. Si tus fines son medicinales, procura utilizar una planta que contenga gran cantidad de CBD (cannabinoides) y menos de THC, que es la que produce el efecto psicoactivo. Recordamos que consumir marihuana de esta forma tiene un poder psicoactivo mucho mayor que cuando la fumamos o vaporizamos. Así que hay que ir con precaución. Controlar muy bien las medias será la pieza clave para estabilizar nuestra dosis necesaria.

Ingredientes:
250 gramos de mantequilla
8 gramos de marihuana (partimos de una medida de 0,5 gr. por persona)

Utensilios:
1 grinder
Una sartén o cazuela
1 colador fino
Recipiente contenedor de nuestra mantequilla cannábica que cierre bien.

Elaboración:

1. Se pone a calentar la sartén con medio litro de agua (más o menos) y lo ponemos al fuego. Es muy importante que no llegue a hervir, dejamos la lumbre a medio gas.

2. Una vez que esté caliente, añadimos la marihuana muy picada y la mantequilla, dejando cocer la mezcla durante una hora aproximadamente a fuego lento, removiendo la mezcla de vez en cuando. Pasado este tiempo, deja la mezcla enfriar para que la mantequilla se solidifique, en el frigorífico tardará unas seis horas. No seas impaciente.

3. Retira la mantequilla con una espumadera por ejemplo, separándola del agua, y la pones en un recipiente al baño maría.

4. Una vez se haya derretido, cuela la mantequilla para quitarle los últimos restos vegetales y déjala en su recipiente de destino hasta que coja cuerpo. ¡Ya tienes tu mantequilla cannabica!

Esta forma es la más simple y rápida para hacer mantequilla cannábica en la comodidad de tu cocina. Apenas se utilizan enseres y en una horita más o menos la tienes lista. Hay gente que utiliza la mantequilla salada y otra no, ahí depende del gusto del consumidor “para gustos los colores”. Entre la mantequilla y el aceite, realizar recetas cannábicas te resultará muy sencillo, casi todas se pueden adaptar sustituyendo este ingrediente base. La puedes utilizar tanto para hornear como freír (aunque nosotros no solamos hacerlo) o simplemente con pan.

Esta mantequilla puede mantenerse perfectamente en el frigorífico y si quieres mantenerla durante más tiempo, en el congelador.