Catador de marihuana, periodista cannábico, dependiente de cogollos, técnico en extracción, educador… Hay trabajos relacionados con la legalización del cannabis que aún nos cuesta asimilar como cotidianos desde esta parte del hemisferio.

Vente a USA a trabajar la marihuana (1)

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Catador de marihuana, periodista cannábico, dependiente de cogollos, técnico en extracción, educador… Hay trabajos relacionados con la legalización del cannabis que aún nos cuesta asimilar como cotidianos desde esta parte del hemisferio.

En EE.UU algunos son ya una realidad. Como nos encanta fantasear con que pronto será posible en nuestro país, hemos hablado con personas que ya han experimentado cómo es trabajar para la industria cannábica en estados de Norteamérica donde la planta ya es una sustancia legal.

Le cuento a Karen que quiero escribir sobre las infinitas posibilidades que creo que su país va a ofrecer en breve con el “nuevo panorama” tras la legalización del cannabis en algunos estados. Este lugar nunca va a dejar de ser el país de las oportunidades, pienso. Siempre me han llamado mucho la atención la heterogénea variedad de biografías que se esconden tras un gran porcentaje de la población norteamericana y el comienzo de la historia de sus vidas antes incluso de que ellos nacieran, cuando sus padres o abuelos decidieron dejar sus raíces apostando por una vida mejor en los Estados Unidos de América. También es el caso de Karen, de padres ecuatorianos emigrados a USA en los años ochenta.

Una cuestión federal

Todo correcto menos eso que dices de nuevos trabajos”, me corrige. “En California hace ya 20 años que se aprobó la Ley de Uso Compasivo, en 1996”. Esta ley legaliza el uso de la marihuana medicinal en pacientes a los que los médicos hayan recomendado su uso. Los dispensarios funcionan como una asociación. La gente vende lo que les ha quedado de excedente de su propia cosecha y no van a consumir. En San Francisco puedes plantar hasta 24 plantas por persona y en Oakland hasta 72 por persona. Las leyes cambian según la ciudad y también según el condado. Lo que está claro es que mientras que no pase de 90 plantas no es un asunto federal. Hay que tener mucho cuidado para no traspasar la delgada línea que puede convertir esta actividad en un delito al no ser legal a nivel estatal.

Los médicos te recomiendan que consumas marihuana

Y precisamente uno de estos dispensarios de marihuana medicinal fue uno de los primeros empleos de esta californiana de raíces latinas después sus estudios. “Los médicos te hacen lo que sería una 'prescription', pero no se llama así, sino 'recommendation'. Es decir, no te la prescriben, te la recomiendan”. Puedes ir y decir que tienes cualquier dolencia, desde que te duele la regla hasta que tienes náuseas y te hacen la receta-recomendación. “Esto no entra dentro del seguro médico, pero hay gente muy atrevida que pone sus facturas de marihuana y las usan para desgravar sus impuestos con la renta anual. O al menos lo intentan”. Risas. Y en ese momento sé que esos pequeños gestos locos a los que se refería Karen son los pequeños pasos con los que se consiguen grandes pasos y libertades en las nuevas situaciones.

Karen trabajó en un dispensario durante tres años, desde 2009 hasta 2012, año en el que dejó USA para seguir estudiando en distintos países de Europa. Desde entonces parece que las cosas han cambiado mucho por allí, ya que antes no vendía esquejes ni semillas y ahora sí. Además de que se ha convertido en uno de los más importantes de San Francisco y cuenta con un día festivo en su honor. Sí, la ciudad de San Francisco rinde homenaje a un dispensario de marihuana por haber donado mucho dinero de sus beneficios, $3.000.000, y le dedica un día de fiesta en octubre. Me vienen a la cabeza declaraciones del actual presidente en funciones de España y tengo dudas de que algo así pase por aquí ni remotamente cerca en el tiempo.

La marihuana no es un negocio lucrativo

Todos estos negocios son como ONG’s”, me explica, “supuestamente no son lucrativos, tienen que donar todo el dinero que sacan de beneficio y se destina a asociaciones de cáncer, de sida, a colegios, a la ciudad. Es todo una conexión porque luego si necesitas que esta gente te apoye políticamente van al ayuntamiento y hablan bien de ti. Es lo normal en San Francisco, ya que todo el mundo tiene controles, no puede ser lucrativo”. La Ley de Cannabis Medicinal de San Francisco (MCD) modificó la planificación, salud, tráfico, negocios y códigos de regulación de impuestos con el fin de establecer un marco regulador integral a partir del 30 de diciembre de 2005 y estableció el Departamento de Salud Pública (DPH) como organismo principal. La MCD solo puede operar sobre una base sin fines de lucro, una compensación razonable para los dispensarios y sus miembros, y el pago de gastos razonables de su propio bolsillo.

Cuando la legalización no conviene

Me extraña que California no haya aprobado el uso de la marihuana recreativa con su historia. “Es normal”, me explica, “porque es un estado más grande y hay muchos partidos de derecha. En Colorado un porcentaje de sus beneficios se dona a las escuelas y el año pasado donaron millones de dólares. En los primeros cinco meses de 2015 el impuesto al consumo con fondos del estado que recoge el dinero destinado a proyectos de construcción de escuelas trajo en $13.6 millones, lo que es más de lo que se hizo en todo 2014. Pero algunos distritos escolares son corruptos y no sabes dónde va ese dinero, sobre todo lo dedican a la construcción”.

Aunque parece que había otros intereses encontrados que dieron lugar a que no se legalizara en el estado de la ciudad de San Francisco. Muchos negocios tenían miedo de que el gobierno entrara y todos los establecimientos en negro que por décadas habían estado ofreciendo marihuana perdieran sus ventajas, por ejemplo, tener que pagar tasas. Lo que está claro es que, llegado el momento de la legalización de la marihuana recreativa, los habitantes del estado de California serán mucho más maduros que los de otros lugares, para afrontar esta nueva realidad. Aún así, la situación cambia en cada uno de los estados del país siempre que llega un partido nuevo al gobierno.

Portales para buscar empleo en la industria cannábica

El universo que la industria del cannabis ha desarrollado es inmenso y, supongo que por no estar acostumbrada, me quedo bastante boquiabierta con lo que Karen me descubre. “Hay muchos trabajos y muchos medios y aplicaciones que te mantienen al día sobre tipos de marihuana. Por ejemplo, uno de ellos se llama weedmaps y puedes teclear que quieres una yerba que se llame Blue Dream o algo más específico, como que quieres una marihuana que te haga reír. Esta gente vende publicidad y gana muchísimo dinero, pero muchísimo. Ahora hay dos que valen la pena y antes había solo una, ¡imagínate qué monopolio!

Sigo tecleando y efectivamente hay hasta portales de empleo especializados en trabajos relacionados con el cannabis. Hay muchos: http://thcjobs.com, http://cannajobs.com, http://www.ganjapreneur.com. Tienes que precisar en qué ciudad de los Estados Unidos quieres trabajar y a qué tipo de posición quieres aplicar. Hay todo tipo de vacantes relacionadas con la industria, algunas muy interesantes: administrativo, blogger, modelo, hidroponía, electricista, médico, manager, investigador...

Karen me cuenta que ahora pagan menos que antes porque saben que hay mucha gente que quiere trabajar. “No todo el mundo quiere asociarse al mundo del cannabis, pero es un mundo muy pequeño y todos se conocen entre todos, los jefes, activistas, relaciones públicas. Yo fui un poco personaje reconocido, ya que impartía ponencias para hacer marketing. Trabajaba haciendo social media y también Public Relations. En aquel momento era la única mujer de mi dispensario y es lógico porque todavía sigue siendo un mundo de hombres”.

¿Pacientes o consumidores?

Si todo el mundo puede acudir a un dispensario para pedir marihuana con el objetivo de sanar su dolencia libremente, sin tener que enseñar algo que respalde su marco médico, ¿cómo diferenciamos entonces la marihuana medicinal de la usada de forma recreativa? La línea entre lo recreativo y lo medicinal es muy ambigua. Karen opina que hay algo más detrás del uso recreativo porque en realidad cree que a veces se están automedicando.

La supervisión de cada caso y paciente que consume marihuana medicinal para sus dolencias es inexistente. Me pone como ejemplo a la gente que fuma marihuana para tratar su depresión, “si tomas opiáceos por tu cuenta, no tienes a un doctor que te esté llevando un seguimiento, solo te la recetan. En este caso me parece complicado. ¿Cuál es el uso recreativo y cuál es el uso medicinal?”.

Lo orgánico está de moda

No estamos en California y en las cafeterías del sur de España no se puede fumar nada, ni tabaco ni por supuesto ninguna sustancia verde. Aún así Karen y yo nos hemos citado en un local que tiene como filosofía la venta de comida orgánica y zumos recién exprimidos. Casi acabamos la entrevista, pero antes me cuenta que EE.UU se lleva analizar la hierba que compras. Lo envían al laboratorio para ver cuánto THC y cannabinoides tiene y si está libre de hongos. De esta manera a la hora de elegir el lugar donde compras tu marihuana puedes tener en cuenta todos estos controles de calidad y estar tranquilo de que lo que estás consumiendo es de lo mejorcito.

También se lleva mucho ahora la venta de la marihuana orgánica, pero en realidad se lleva todo lo orgánico, como en todas partes: la cerveza, el vino, la comida, la ropa… es un poco clasista porque al final dejas fuera a la gente más pobre o con menos recursos, que es la que no puede permitírselo”. Parece que lo biológico está de moda en todos los sectores.

Como en House of Cards

En el país de las oportunidades y en el sector de las libertades, no todo es tan ideal como parece. Hay mucha gente que trabaja en la industria para conseguir libertades, pero otros oportunistas la utilizan para ganar popularidad mientras llevan a cabo políticas abusivas. Es muy interesante cómo la marihuana se ha establecido en la sociedad norteamericana, pero a veces todo es un poco como en la serie House of Cards. “Hay políticos que quieren ascender en su puesto. Por ejemplo cada asociación de vecino tiene un representante que es un político, y este quiere subir para además convertirse en representante de su región. Hay un político, Scott Wiener, que está a favor de la marihuana medicinal, pero luego hace cosas horribles, como apoyar leyes que desahucian a gente sin recursos. Dice que hay muchos sin techos en la calle con su tiendas/casas de campaña. También propuso la prohibición del nudismo en los locales donde se permitía. Y ahora, en vez de nudistas, hay yonkis”.

Y, sin detenerme mucho en la parte más siniestra, me acuerdo de la maquiavélica manera de jugar de Frank Underwood y de la forma de conquistar el poder desde lo regional a lo nacional. Como él mismo decía en la serie “no existe la justicia, solo partes satisfechas”. Cualquier cosa que ayude a conseguir votos tiene vía libre para ser susceptible de ser acaparada por el político de turno y poder así subir escalones en su política por la conquista del poder. Cuando se trata de algo tan complejo como la marihuana, demandada en forma de libertades para unos y con apariencia de dólar para otros, la cosa se complica.