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Chemsex, PrEP y GHB: información para enfrentar el VIH

Chemsex, PrEP y GHB: información para enfrentar el VIH

Benito Díaz

La segunda edición de trípticos informativos gestionados por el Grupo de Trabajo sobre Tratamientos VIH (gTt-VIH) presenta este año tres folletos que abordan las cuestiones del Chemsex, la Profilaxis preexposición (PrEP), Interacciones entre sustancias y medicación para el VIH, así como recomendaciones sobre el GHB/GBL o éxtasis líquido. Esta iniciativa, que forma parte del proyecto Infodrogas-VIH, recibe financiación por parte del Ministerio de Sanidad, a través del Plan Nacional Sobre Drogas.

Juanse Hernández es coordinador y dirige gTt-VIH. Nos explica que la organización se dedica a la atención de personas con VIH, proporcionando información y divulgación científica. “Nuestra intención era democratizar el conocimiento sobre drogas y VIH. Conseguir que estos datos lleguen a todo el mundo. Nuestra página de Internet recibe más de un millón y medio de visitas al año”.

GTT-VIH

El gTt-VIH está declarado como Entidad de Utilidad Pública desde 2002. La organización se estructura en tres áreas, compuestas por dos o tres personas: redactores científicos, ilustración y maquetación y atención al público. “Tratamos de producir contenidos que sean fáciles de recibir por parte de nuestro público diana”, explica.

Esta población podría definirse como “hombres gays, bisexuales y otros hombres que practican sexo con hombres con VIH (Hombres GBHSH). También a hombres sin VIH y hombres GBHSH que estén en riesgo de contraerlo. Por último, también a la formación del colectivo médico, pues tratamos temas que pueden ser tabú en la consulta”. No trabajan en una franja de edad determinada, se dirigen a cualquiera que pueda tener actividad sexual. Hernández recuerda que cada año se registran alrededor de 4.000 nuevos contagios con VIH y aún más por causas de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). “Atendemos a gente de forma anónima o buscamos otro camino. Nunca nos hemos encontrado con una situación en la que no podamos atender a alguien por cuestión de edad”, asegura.

Huyendo de la estigmatización y de los estereotipos, así como de las críticas que llovieron tras sus primeras distribuciones de información, revisaron sus contenidos y sus diseños. “Queríamos llegar a éste público que practica Chemsex a través de sus propios códigos estéticos, con estos colores y planteamientos que podéis ver en nuestros materiales. Hicimos una apuesta arriesgada mediante la ilustración. Descubrimos que los críticos apenas entraban en los contenidos”.

Su financiación comenzó siendo privada, pero el éxito cosechado permitió su paso a instituciones públicas, como el Plan Nacional sobre Drogas y el Plan Nacional sobre el Sida. “No son cantidades muy elevadas, nos gustaría poder hacer todo lo que quisiéramos, más impresión en papel, más envíos a toda España… La petición de material que recibimos es ingente, con muchos destinos, como centros de salud, de desintoxicación, de ITS… no podemos hacer frente a la gran demanda”, lamenta Hernández.

Chemsex

El germen del proyecto se encuentra en esta práctica que saltó a la palestra, quizá alrededor de 2016. Hernández narra cómo surgió preocupación en la comunidad médica al respecto de estas prácticas, que no son otra cosa que la utilización intencionada de sustancias para maximizar el placer durante el sexo. Según nos cuenta, se trata de una costumbre arraigada en el colectivo gay y aledaños, con pautas y variables muy relacionados (importancia de la pornografía, redes de contactos en Internet, sexo en grupo, BDSM, entre otras). Se experimenta con todo tipo de drogas, aunque la Metanfetamina y el GHB son las más populares. Las sesiones de Chemsex pueden alargarse días y existen contextos culturales y sociales, que pueden llevar a la no-utilización de preservativos. “En una situación de sexo consentido y Chemsex, consumir drogas puede hacernos tomar decisiones que nunca tomaríamos estando sobrios”, expone Hernández, aclarando los temores de los médicos en cuanto a individuos con estas conductas junto con el VIH y que dieron lugar a la creación del proyecto.

Reducción de riesgos: la PrEP

La Profilaxis Preexposición (PrEP) es una intervención biomédica en la que personas sin VIH toman fármacos antirretrovirales para prevenir su infección en relaciones sexuales”, según explican en el tríptico. “Es un programa sanitario de prevención del VIH integral. Se asemeja en su funcionamiento a los sistemas de dispensación de Metadona. Primero hay unas pruebas médicas, de ITS, de VIH, seguimiento y evaluación estrecha de la medicación. Se trata de seguir un protocolo y tomar una medicación que combina dos antirretrovirales en un solo comprimido. Es muy útil, se realizan seguimientos, exámenes psicológicos, control de las ITS y nos permite acceder a este grupo de población (Hombres GBHSH), antes de muy difícil acceso y prestar atención integral a su salud sexual”, comenta Hernández. Si la persona consigue un nivel de adherencia alto al tratamiento, éste puede protegerla del VIH hasta un 87%, porcentaje que todavía puede maximizarse.

Tablas de Interacciones entre sustancias y medicamentos

Establecidas mediante un sistema de semáforo (rojo, ambar, verde), la ONG clasifica y organiza una buena lista de sustancias y sus posibles reacciones con fármacos para el tratamiento y prevención del VIH. Según esta muestra, hasta el Cannabis puede estar contraindicado en conjunción con alguno de estos procedimientos. “Se trata de la composición de los medicamentos” enuncia el director del proyecto. En algunos casos, la toma conjunta podría hacer que el medicamento antirretroviral aumentase las concentraciones de una droga o sustancia, lo que podría aumentar los efectos no deseados de la droga, que variarán en función de la dosis consumida. Como consejo de reducción de daños, recomendamos tomar menos cantidad de sustancia de lo habitual, dado que podrá obtenerse el mismo resultado”. Juanse Hernández comenta que, aunque las interacciones aparezcan señaladas como verde o ámbar, hay que actuar con precaución siempre, sobre todo con la medicación. También recuerda que lo aparecido en el folleto es una adaptación y que pueden encontrarse más detalles en la página web del proyecto.

GHB

El tercer volante se refiere en concreto al Ácido Gamma-Hidroxibutírico, GHB o GBL. “Se trata de unos pequeños consejos para un consumo más seguro, para evitar una sobredosis de esta sustancia y saber qué hacer si se produce”, revela Hernández. “Las sesiones de Chemsex se suelen dar en casas particulares. Cuando se produce una sobredosis, los participantes de la sesión no saben cómo actuar. Pueden dejar solo al paciente, no tomar ninguna medida. Nuestras recomendaciones tratan de aclarar cómo enfrentarse al problema con rapidez, sin dejar a esa persona en desamparo”. Hernández observa que el GHB ganó popularidad en como sustancia recreativa en el ocio nocturno y su consumo se ha extendido desde entonces hasta las sesiones de Chemsex.

Lo que hemos aprendido con nuestro trabajo es la importancia de trabajar en red con otras organizaciones. Energy Control, por ejemplo, es una de las grandes en la prevención de riesgos y daños asociados al consumo de sustancias. Hemos aprendido mucho con ellos. Nosotros aportamos todo nuestro conocimiento en el VIH y en la salud sexual. Creo que trabajar juntos nos hace más fuertes”, se despide.

Puedes encontrar más información sobre los trabajos de GTT-VIH e Infodrogas en sus redes sociales (Twitter o Facebook), en su correo de consultas, o en sus sedes de Barcelona (932080845) o Madrid (619887694).

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